domingo, 15 de mayo de 2011

De la Voluntad o La Valquiria

Enrique Arias Valencia

Le estás hablando a tu voluntad,
cuando me dice tu voluntad.
¿Quién soy yo
sino tu propia voluntad?
Brunhilda en La Valquiria


La ciencia es sólo un modelo de la realidad, pero no es la realidad misma. Hay que recordarlo cuando la ciencia refuta temas fuertes como la existencia de Dios o el libre albedrío. Según el modelo de la ciencia, yo no tendría libre albedrío porque según el modelo de la ciencia yo no debería tenerlo. No obstante, no hay que olvidar que la ciencia es un modelo de la realidad, y no la realidad misma. La ciencia se acerca lo más posible a la realidad, pero no puede sustituirla. La realidad no se aprehende por completo con un modelo, siempre hay algo que se desase del modelo, que es rebelde a él, y cuyo comportamiento no puede reducirse a la explicación del modelo. La realidad es superior a cualquier modelo: sea éste científico o moral.

Ése es el defecto de la ciencia: su rotundo sí y su rotundo no sobre temas fuertes, olvidando su carácter de representación. ¿Que todo puede explicarse en términos de las partículas y las fuerzas y que en vista de que en ellas no hay propósito, luego el mundo en sí no tiene propósito? ¿Que por lo tanto no hay libre albedrío? No olvidemos: si lo que hay en última instancia son fuerzas y partículas, eso lo sostiene un modelo, con un montón de supuestos.

Por eso el arte es rebelde al modelo científico, y nos muestra arquetipos en lo que podemos ver el despliegue de la voluntad. En mi caso, no es Richard Dawkins quien me habla al fondo de mi corazón, pero tampoco es el catolicismo. No es el cine tampoco. Son la poesía y la música. La poesía no habla de modelos: habla de arquetipos. La música ni siquiera habla de arquetipos: su mensaje supera al intelecto, y habla directo el lenguaje de la voluntad.

Con Richard Wagner encontramos la más bella metáfora del triunfo del libre albedrío en La Valquiria. Wotan le ordena a su hija Brunhilda hacer algo que repugnará a la valquiria. Y ella procederá a seguir los dictados de su conciencia, aunque esto implique desobedecer los aparentes dictados de su padre. Desobedecer a un dios significa modificar el orden cósmico, y eso es lo que hará Brunhilda. Es curioso, pero la orden de Wotan también repugnaba al propio dios.



Ante una situación trágica sólo el libre albedrío ilumina la escena. Somos más libres que Dios cuando procedemos desde nuestra conciencia, y no desde los dictados de Dios. Dios es esclavo de sus pactos y leyes, y atado como está a ellas, sólo puede confiar en alguien que trascienda los pactos y leyes: un alma libre, y esa es Brunhilda.

Por eso, algunos de nosotros, estetas, preferimos ver trastocado el orden del Valhala y el de la torre de marfil de la ciencia antes que claudicar ante un poder de oscuros pactos y leyes.

En pantalla gigante, desde el Met de Nueva York he podido disfrutar en pantalla gigante de La valquiria: todo un triunfo de la voluntad, capaz de desobedecer al propio Dios para seguir los más oscuros senderos del corazón. Cuando la ciencia llegue a la edad adulta, entonces descubrirá el libre albedrío que ahora niega. Después de todo, la libertad de acción es un signo de madurez.

¡Muera, por tanto el Valhala, con todo su esplendor!

20 comentarios:

Jack Astron dijo...

Hola Enrique. Como entusiasta del método científico me siento tocado por tu crítica a la ciencia, y quisiera emitir mi opinión al respecto, en tres puntos.

1) Dices Según el modelo de la ciencia, yo no tendría libre albedrío porque según el modelo de la ciencia yo no debería tenerlo. No veo un argumento detrás de esa afirmación; quizás podrías señalar alguna referencia para que pueda entenderla. Yo, al menos, creo que todos tenemos libre albedrío; tomamos decisiones a diario, algunas triviales, otras importantes. Nuestra carga genética influye en ellas, claro, pero la mente consciente normalmente se impone.

2) Dices Ése es el defecto de la ciencia: su rotundo sí y su rotundo no sobre temas fuertes… ¿Que no es acaso al revés? Los científicos no acostumbran hacer afirmaciones tajantes, pero los religiosos y los filósofos sí. Por ejemplo:
- En el libro 'El gran diseño' Hawking afirma que dios no es necesario para explicar el inicio del universo, porque la ciencia ya dispondría de una explicación alternativa.
- Dawkins se declara agnóstico cargado fuertemente hacia el ateísmo en su libro 'The god delusion'. Afirma que dios es 'muy, muy improbable'.
- El Materialismo Filosófico, en cambio, declara que la 'idea de dios' es inadmisible, un 'círculo cuadrado', una imposibilidad lógica. El MF califica a quienes especulan con la probabilidad de la existencia de dios como "indoctos", a los científicos que opinan fuera de su campo como "idiotas", etc.

3) Respecto del arte, de la poesía y de la música, no veo porqué debieran estar en contraposición con la ciencia. Para mí son complementarios. Disfruto tanto leyendo ciencia como escuchando música, incluso sacra, a tal punto que a veces se me escapan algunas lágrimas de emoción en la iglesia cuando escucho un Ave María bien interpretada (¡no se lo digas a nadie, por favor!). No veo conflicto entre ciencia y arte. Seguro que la mayoría de los científicos destacados disfrutan con el arte, como casi todos los seres humanos. ¿Por qué plantearlo como si existiera una pugna, una rivalidad? ¿No sirven acaso propósitos diferentes?

Un abrazo.

Enrique Arias Valencia dijo...

Hola Jack.

1) Según la ciencia, todo se compone de energía (monismo energético). Al no poder añadir nada más, el sistema debe derivar todo de la acción de las fuerzas físicas. El libre albedrío violaría las leyes de la ciencia, pues nada sucede por libertad, sino como resultado de la concatenación de las causas y efectos de la energía (determinismo). Ya lo había dicho Pierre Simon Laplace:

“Si sabemos con exactitud la posición y el momento lineal de una partícula en un instante dado, conociéndose además todas las fuerzas que actúan sobre la partícula, su movimiento queda entonces completamente determinado por las ecuaciones mecánicas para todo el futuro”.

Douglas Hofstadter va más lejos aún con esta idea. Según él, nada hacemos, sólo es la danza de partículas. No hay libre albedrío, sólo son las fuerzas físicas: "El yo es una alucinación alucinada por una alucinación". (Cito de memoria).

2) Pues sobre el libre albedrío el argumento de los neurólogos es tajante: no hay libre albedrío. El epígrafe ensayo de este artículo es esclarecedor:

“Son muchas las evidencias empíricas recogidas hoy por la neurología que hablan a favor de una estricta determinación neural de la conducta humana. Esto parecería conducir a pensar que estamos absolutamente determinados por los genes, la maquinaria neural y la estimulación ambiental a representar el rol que la naturaleza física, genes y ambiente, nos impone. La realidad es que nos sentimos dentro del mundo, condicionados por nuestra naturaleza y por el ambiente; pero sabemos que somos personas que hacemos diariamente nuestra vida impulsando opciones selectivas de entre ámbitos de posibilidades. La ponencia del profesor Manuel Froufe, en la Cátedra CTR, el próximo 22 de marzo, nos ofrece la oportunidad de reflexionar sobre estas apasionantes cuestiones. Por Javier Monserrat.”

Aquí el artículo completo:

http://www.tendencias21.net/El-libre-albedrio-de-nuevo-discutido-en-neurologia_a1439.html

3) El arte se opone a la ciencia porque es más libre que la ciencia; en arte hay libre albedrío, en ciencia hay una determinación fatal: todo son un montón de fuerzas sin propósito.

Un abrazo

La abuela frescotona dijo...

Solo Puedo decir que, la libertad es la excepción de la regla, de todas...
y ese es su encanto.
el libre albedrío es libertad plena
saludos querido Ariastóteles

Jack Astron dijo...

Enrique, gracias por las aclaraciones.

Veo que había malinterpretado el texto del artículo, y voy a investigar el tema.

¡Saludos!

Manuel dijo...

El libre albedrío es una realidad, porque si no... nada tendría sentido, ni la educación, ni el afecto.
Si yo no puedo corregir una actitud a mis hijas, si no pudiera enseñarles valores... estaría todo perdido.

Enrique Arias Valencia dijo...

Hola, Abuela. Me encantó tu respuesta.

Hola, Jack. Ya comentaremos sobre lo que investigues.

Luego, Manuel, el arte es superior a la ciencia, porque representa el libre albedrío.

Un abrazo

genetticca dijo...

Hola Enrique

"Uno de los aspectos más enigmáticos de la belleza consiste en que nos muestra un propósito que no se encuentra ni en el objeto ni en la naturaleza, ni en teleología alguna. ¿Dónde se encuentra el propósito de la belleza? En nosotros mismos."


"Do nos invita a desentendernos de ella tan pronto como la escuchamos, en primer lugar por los armónicos, y en segundo lugar porque las notas que le siguen son las que le otorgan la belleza. Los artistas hacen bella la nota Do al lograr que nos desentendamos de ella."





" El arte se opone a la ciencia porque es más libre que la ciencia; en arte hay libre albedrío, en ciencia hay una determinación fatal: todo son un montón de fuerzas sin propósito."


Resumo todo el texto en estas tres verdades,podríamos hablar hasta la saciedad repitiendo la misma cosa.

un saludo

Enrique Arias Valencia dijo...

Hola, genetticca. Un gran gusto saludarte.

Carmen Troncoso dijo...

Maravillosas Las Walkirias, sublime musica, interesante obra,

Enrique Arias Valencia dijo...

Hola, Carmen. ¡Bienvenida!

c. oriental dijo...

Honesto y valiente tu artículo. Lástima que resuelvas siempre a la "epicúrea".

Déjame proponerte una imagen diferente de poesia y belleza.

Sabes por que son buenas?

No por lo que nos enseñan, sino porque nos "recuerdan" a nuestra vida celeste anterior.

No nos emocionaria la belleza ni la poesia si no nos recordasen un tiempo dorado, en el que tu y yo y todos existiamos, enrique.

Era una existencia celeste y bella, en la que las fórmulas coincidan con exactitud con su representación. Era el lugar de las formas bellas, donde los círculos se ajustaban con puereza a la fórmula, sin distorsiones. Era nuestra casa, en la que el tipo y el arquetipo eran iguales. Era el mundo de los bellos rostros (cuando hoy en este mundo caído vemos un rostro mínimamente parecido a aquellos rostros celestes, nos conmovemos por su belleza.

Belleza es Recuerdo de lo perdido.
Poesia es añoranza de la patria celeste.
La lengua de Dios era amor y poesia pura, y su paraiso era belleza sin distorsión.

Todo eso añoramos, y nos emocionamos en cuanto encontramos algo que nos evoque a nuestra perdida y querida patria celeste anterior.

Hay que recuperar la patria celeste perdida, amigos. Ese es el mensaje de la poesia y de la belleza. no es un fin en si, es un mandato de regreso!!!

Saludos

Enrique Arias Valencia dijo...

Hola, C. Oriental. Bienvenido al blog. Quisiera hacerte algunas preguntas.

La vida celeste que recordamos, ¿implica una reencarnación, una metempsicosis o una visión previa del mundo celeste cuando sólo éramos alma?

Recurramos a una metáfora. ¿Es Apolo esencia?

¿Tu filiación al cristianismo oriental es la de la Iglesia Copta Ortodoxa?

¡Salud e inquieta alegría!

c. oriental dijo...

Saludos, estimado Enrique.

En primer lugar te aclaro mi filiación. Creo en el cristianismo del primer milenio, cuando la Iglesia Católica era indivisa. Pero se fue dividiendo por estupidos conflictos, así la Iglesia indivisa inicial se convirtió en cinco troncos:

-iglesia católico apostólica ortodoxa nestoriana

-iglesia católico apostólica ortodoxa copta

-iglesia católico apostólica ortodoxa calcedónica

-iglesia católico apostólica romana

-iglesia católico apostólica anglicana

Yo tengo el firme convencimiento de que al dividir la única iglesia, la verdad desgraciadamente tambien se dividió entre los cinco grupos.

Es decir, no hay para mi uno que por si solo contenga lo necesario, sino que habria que coger elementos dispersos entre todas ellas para obtener la plenitud.

Para mí es como una maldición...

Así puedo destacar, por ejemplo, que los nestorianos aciertan en su teología de la preexistencia-apocatastasis (que los demas abandonaron o no tienen), los coptos aciertan al insistir en considerar a la virgen theothokos, los calcedonicos aciertan cuando consideran a la persona de Jesus como enteramente divina y enteramente humana, naturalezas que estan unidas pero sin confusión, los occidentales (catolico-romanos y catolico-anglicanos) aciertan en su insistencia sobre el sacramento del hermano (amor al prójimo por encima de todo).

Así que mi creencia se divide entre todas ellas, por desgracia, pues la verdad se dividió entre ellas como una maldicion que exige la Reunificación de todas las iglesias católicas mencionadas bajo parámetros verdaderos y valiosos.

Tengo una suerte, eso sí, pues a dia de hoy practicamente todas reconocen validez sacramental a las demás, asi que puedo asistir a cualquiera de sus templos pues los sacramentos son correctos en todas y mutuamente reconocidos.

Concretamente, pertenezco a la rama ortodoxa calcedónica, que es la mayoritaria (en mi pais no hay templos nestorianos ni coptos, que yo sepa). Pero es lo de menos, yo me siento cristiano de la iglesia indivisa y puedo entrar a cualquier templo de los 5 grupos católicos, sintiendome siempre como en casa, y recibiendo los sacramentos con tranquilidad total.

Sobre tu pregunta, no creo que el esquema preexistencialista de la vida celeste que te comento tenga necesariamente nada que ver con reencarnación ni con transmigración de almas.

No hay transmigracion porque cada uno genera o tiene su propio cuerpo, no va usando cuerpos por ahi metiendose dentro de ellos, no transmigran las almas.

Aun así, hay alguna coincidencia como que hubo ya una vida anterior, hoy estamos en otro estado y mañana dios dirá. Aqui ya cuento un mínimo de tres vidas...

Considero que el hades pueden ser existencias en mundos sucesivos, no correctos, que sirven de aprendizaje. ni lo afirmo ni lo niego. Pero no consistiria en un ser espiritual que se mete en un cuerpo, sino que es su propio cuerpo reflejando su estado puntual.

En fin, que se parece pero no es lo mismo, y asi lo especificaba Orígenes y otros padres de la iglesia defensores de la preexistencia celeste de los hombres.

c. oriental dijo...

Sobre si apolo es esencia:

La vida celeste es esencia, si. Alli hay coincidencia plena entre fenomeno y noumeno.

Llámale Apolo o como desees, la patria celeste es la bella, es amor, es divina, es esencia, y lo demas son caidas de nuestro estado espiritual y distorsiones respecto de la esencia.

Saludos!

Enrique Arias Valencia dijo...

Hola, C. Oriental. Agradezco mucho tus dos comentarios, los cuales estudio ahora.

Sobre el primero, apuntaré ahora: alguna vez estudié en el Instituto de Formación para Laicos al Servicio de la Pastoral Parroquial o Escuela de Pastoral de la Iglesia Católica, en la Ciudad de México. Ahí aprendí que la Iglesia Católica reconoce a la Virgen María como theothokos, es decir, Madre de Dios.

Yo he atemperado mi ateísmo con una cierta Hiperdulía estética.

En tu segundo comentario veo que has abierto la puerta de la dialéctica de la estética.

Luego, en algo estamos de acuerdo, ¿me concedes que la belleza en tanto que representación, anuncia un mundo aparte?

¡Salud e inquieta alegría!

c. oriental dijo...

Nada hay más cierto, la belleza señala no solo un mundo aparte, sino el mundo verdadero.

Pero no puede haber belleza sin amor, ni amor sin belleza, asi que de igual manera se puede decir que el amor señala hacia el mundo verdadero.

Lo digo para distinguir mi uso de la palabra belleza, que implica siempre amor, de otros usos de la palabra belleza meramente estéticos. Estos últimos no se adónde señalan, si es que señalan algo relevante.


Saludos

Enrique Arias Valencia dijo...

Hola, C. Oriental.

Quizá esto empiece a parecerse a las emanaciones de Plotino.

¿No será que la belleza estética apunta a la belleza que conduce al amor que a su vez conduce al mundo verdadero?

Es decir, el arte, en tanto que representación perfecta del mundo suprasensible es arte en tanto que apunta a éste.

Por lo tanto, por ejemplo, la música que señala al amor señala algo relevante. Pongamos por caso, el Magnificat de Bach.

c. oriental dijo...

Nada que objetar, es arte en tanto que apunta al mundo suprasensible.

Completamente de acuerdo.

Saludos

diego dijo...

Hola, tanto tiempo, amigo Quique! Me alegra encontrar por aca a Oriental y se pueda intercambiar pareceres sin atacarse.
Yo discrepo de la idea de que el arte solo lo es si apunta al mundo suprasensible. Mas alla de que tal lugar exista o no, el arte puede expresar ideas bien terrenales, incluso irreverentes.
Por eso existe el arte. Por que es la busqueda de sentido en una vida finita.

Enrique Arias Valencia dijo...

¡Hola, Diego!

Desde mi punto de vista las ideas bien terrenales e incluso irreverentes, tocan el mundo suprasensible en tanto que son ideas, pues las ideas forman parte del -ejem- mundo suprasensible.

PS

¿Qué ha sucedido con tu blog?

Un abrazo