sábado, 1 de septiembre de 2012
2012: Una metáfora de la Evolución
jueves, 30 de diciembre de 2010
Ensayo sobre la depresión
Si bien mi depresión es cuando mucho, cuestionable, no me uní a Neuróticos Anónimos porque niego que puedan efectuarse el segundo y el tercero de los Doce Pasos Sugeridos de N.A.:
2. Llegamos al convencimiento de que sólo un Poder Superior a nosotros mismos podría devolvernos el sano juicio.
3. Decidimos poner nuestra voluntad y nuestras vidas al cuidado de Dios tal como nosotros lo concebimos.
Incluso, se me ocurre pensar que si Dios existiese, yo no estaría deprimido. Pero Dios no existe. Por eso, niego que haya un Poder Superior que pueda devolverme el sano juicio, y no hay por tanto, un Dios tal que pueda cuidarme o hacer algo por mí. Y aunque Dios me ha abandonado, sé que no estoy solo en esto.
En vista de que Dios no existe, decidí buscar ayuda con otras personas, que sí existen. Una excelente apreciación sobre el origen de la depresión, lo encontré en Biomanantial, y dice así:
“La raíz fundamental de la depresión crónica es un estilo de vida donde ha existido, durante un periodo prolongado de tiempo, una sensación de encerramiento, lo que quiere decir que el individuo no se ha podido realizar, que no hace o no ha logrado concretar lo que verdaderamente ama; la persona no se siente libre ni satisfecha de ser lo es. El centro del problema que alimenta la depresión radica principalmente en no saber qué hacer para realizar los anhelos más hondos y sinceros del corazón”.(1)
En su artículo, Laura Garcés apunta varias fases, rebeldía, resignación y soledad. La cura sugerida por la autora aparece en la segunda parte del artículo, y tiene que ver con lo que yo llamo El Verdadero Esoterismo, y que simplemente consiste en dos pasos, ya esbozados arriba: buscar la solución dentro de uno mismo y ponernos a hacer algo para realizarnos como personas.
La verdad, más que ponerme en manos de Dios, me gusta más hacer caso de la sensatez, y efectuar cambios desde dentro para después proyectarlos en mi mundo está todavía dentro de mis posibilidades humanas y por consiguiente siempre será más provechoso que esperar a que los dioses bajen a solucionar mis problemas.
Un descubrimiento mío sobre este asunto consiste en observar con cuidado dónde y cómo se presenta la depresión. Cuando la analizo con cuidado, ésta tiende a descomponerse en partes más simples. Una de ellas es un pensamiento de preocupación por algo que sucedió en el pasado o podría suceder en el futuro, pero nunca por lo que sucede en el presente. La otra parte son sentimientos encontrados: la dicha de saber que Dios no existe, y el pesar de saber que Dios no existe. En mi caso, sólo es sensato hacerle caso a la dicha, pues es la que, por experiencia y reflexión es real.
Espero que cada quien encuentre la cura que más le convenga.
(1) http://saludnatural.biomanantial.com/inteligencia_emocional/depresion-rebeldia-resignacion-y-soledad-2/
viernes, 17 de diciembre de 2010
Saturnales y Revueltas
Las saturnales son la fiesta del mundo al revés. Por lo tanto, si soy ateo el resto del año, ahora soy pagano. Si soy adulto, vuelvo a la niñez. Por consiguiente, ahora mi alma vuelve a ser bebé. Y a mi alma bebé le gustan mucho los juguetes y la música. Y Silvestre Revueltas reúne ambos de una manera singular. Son juegos audaces con los instrumentos, el ritmo incesante y curiosas armonías. Los invito a escucharlo...
jueves, 16 de diciembre de 2010
La sinfonía del gato
En tiempos de Navidad me gusta volver a ser niño: es una manera de cumplir con Dios: "sed como niños", dice, y entonces mando a paseo a mi ateísmo. Rossini también se hizo niño con su buen humor, como en esta graciosa pieza que acabo de descubrir.
sábado, 31 de octubre de 2009
Puertas racionales a otros mundos
“El cielo estrellado sobre mi cabeza, y la ley moral dentro de mí”.
Kant
Nacer para ver. ¿Cómo podríamos suponer que es Dios a partir de lo que sucede en el mundo? ¿Quién es Dios? Una noche estrellada, ¿nos habla del orden o del desorden? ¿Se trata de Cosmos o Caos? Después de todo, las constelaciones son un intento de la mente del hombre de poner en orden un montón de estrellas arrojadas al acaso. Rudy Rucker en su obra La cuarta dimensión nos da un atisbo de lo que pudiera ser el orden racional del mundo superior, la cuarta dimensión geométrica:
“Si no fuera por el tiempo, podría vivir eternamente. ¿Tiene sentido esto? Si no fuera por el espacio, podría estar en todas partes. ¿Hay alguna diferencia?”(1)
Geometría: la palabra que los matemáticos reverencian y los hasta los papas miran con recelo. Sólo los viejos filósofos gustaban de las matemáticas. “Que nadie entrare aquí si no supiere geometría” rezaba la advertencia de la Academia de Platón a todo aquel que quería aleccionarse en filosofía. Fausto Ongay en Máthema, el arte del conocimiento nos dice que su filosofía personal sobre las matemáticas es “platónico-pragmática”(2) y en su libro nos presenta una atractiva historia con las matemáticas como protagonista principal.
Las películas para niños de vez en cuando tratan temas científicos de una manera tan atractiva, que a veces pueden pasar inadvertidos. No hay que olvidar que la película de Disney El león, la bruja y el ropero, basada en la novela homónima de C. S. Lewis trata de una enorme metáfora en donde el ropero es ni más ni menos que el instrumento geométrico de las puertas de la percepción. Percepción que no es psicodélica, sino intelectual. El tema aparece varias veces en Disney. Está también en Alicia en el país de las maravillas. Por eso puedo añadir que Lewis Carroll usó el espejo tal y como C. S. Lewis usó un ropero. Éstas son las sutilezas del entendimiento: geometría y paradojas lógicas. Hemos visto algunos ejemplos de geometría, más adelante veremos las paradojas lógicas.
Para los evolucionistas radicales, el entendimiento es un rompecabezas. Según Stephen Jay Gould, el intelecto es el más estrafalario de los inventos de la evolución. Y el más estrafalario de los inventos del intelecto es la lógica simbólica o formal, tan apartada de los menesteres del cuerpo y tan cercana a las alegrías del alma. La lógica formal, con sus proposiciones ideales, es lo más cercano a Platón que un matemático pueda llegar a tener en su cabeza. ¿Qué son las ideas? Schopenhauer, siguiendo el planteamiento platónico, nos dice que las ideas son ajenas a la multiplicidad, son los modelos de las cosas individuales, sus imperecederas formas:
“las eternas formas de las cosas, no apareciendo en el tiempo y en el espacio, medium del individuo, sino inmóviles, no sujetos a cambio alguno, siendo siempre y no deviniendo nunca, mientras los individuos nacen y mueren, siempre están llegando a ser y nunca son [...]”(3)
Es así que hay una gran semejanza entre los números, las figuras geométricas, las formas de la lógica y las ideas, pues todos ellos son ajenos al tiempo y el espacio, no son objeto de cambios, son únicos y no devienen jamás. Por eso es que siempre podemos estar seguros de que dos más dos son cuatro; porque los números no son volubles, como tantas y tantas cosas de este mundo tan ordinario.
En varios pasajes de Concepción Cabrera de Armida. La amante de Cristo, Javier Sicilia arremete contra Platón. En resumen, la queja de Sicilia es la siguiente: “El cuerpo –decía Platón– es la cárcel del alma”.(4) Es así que, en contrapartida, Sicilia reivindica la visión unitaria del sistema alma-cuerpo, tan en boga entre los católicos cultos de la actualidad. Para que yo pueda contestar esto a la manera de un elogio de la cordura, me gustaría recurrir a un gran teólogo cristiano que también cita Sicilia:
“El filósofo Nicolás de Cusa decía que «como regalo divino habita en todas las cosas el anhelo natural a ser de mejor manera que lo que permite el estado actual de su naturaleza»”.(5)
Cusa sostenía la doctrina de la conciliación de los contrarios. Parece que Javier Sicilia olvida que por su formación matemática, Cusa es un neoplatónico. Según Nicolás de Cusa, “el hombre es una imagen viva de Dios”. Por consiguiente, se trata de un Dios vivo, que forma a su imagen, es decir, con base en una idea divina, al hombre. La idea del hombre fue concebida en la mente de Dios. En consecuencia, Cusa es el intelectual que nos permite exclamar: “Al cielo por la razón”.
1) Rudy Rucker, La cuarta dimensión, Barcelona, Salvat, 1989, p. 161.
2) Fausto Ongay, Máthema, el arte del conocimiento, México, Fondo de Cultura Económica, p. 7.
3) Arthur Schopenhauer, El mundo como voluntad, y representación, México, Porrúa, 1998, pp. 111-112.
4) Javier Sicilia, Concepción Cabrera de Armida. La amante de Cristo, Fondo de Cultura Económica, México, 2002, p. 56.
5) Javier Sicilia, Concepción Cabrera de Armida. La amante de Cristo, Fondo de Cultura Económica, México, 2002, p. 502.
domingo, 18 de octubre de 2009
Suerte te dé Dios
Una monja y un cura jugaban al golf.
En el primer hoyo la monja realiza un drive perfecto sobre el green. El cura hace lo mismo. La monja acierta al hoyo pero el cura falla y dice:
- ¡Maldita suerte infeliz! Fallé.
Sonrojada por la maldición, la monjita regaña al sacerdote y le dice:
- Padre, no diga eso o Dios hará que caiga un rayo sobre usted.
Pero el cura pelafustán continuó maldiciendo y quejándose hasta el hoyo número 18 sobre el cual se escucharon truenos en el cielo. De pronto, un relámpago se precipitó y mató la monja.
Lleno de miedo, el cura vio que el cielo se abría, y entonces escuchó la atronadora voz de Dios, quien exclamó iracundo:
- ¡Maldita suerte infeliz! Fallé.
martes, 7 de julio de 2009
Si Dios es tan absurdo como un círculo cuadrado...
"Igual que no existe el círculo cuadrado, no puede existir ese Dios". Gonzalo Puente Ojea (Acerca del Dios de la tradición judeocristiana).
"Dios es un círculo cuyo centro está en todas partes y su circunferencia en ninguna". (De la tradición matemática esotérica).
Confróntese con la tesis de Nicolas de Cusa: "Todo conocimiento va desde lo conocido a lo desconocido mediante el establecimiento de proporcionalidades".
Mi respuesta a esta pregunta es que si el círculo es un polígono de infinitos lados, luego Dios no es absurdo y es infinito. Es el infinito de infinitos.
Enrique Arias Valencia
viernes, 20 de febrero de 2009
sábado, 7 de febrero de 2009
Los maravillosos multiversos de Richard Dawkins
"When people stop believing in God, they don’t believe in nothing — they believe in anything".Atribuida a G. K. Chesterton
Los físicos tienen ya razones para sospechar que nuestro universo, todo lo que vemos, es sólo un universo entre tal vez miles de millones. Algunos teóricos postulan un multiverso de espuma, en donde el universo que conocemos no es más que una burbuja. Cada burbuja tiene sus propias leyes y constantes. Las leyes de la física que nos resultan familiares son unas leyes provincianas. De todos los universos en la espuma, sólo una minoría posee lo que se necesita para generar vida.
Hipótesis: el número de multiversos es directamente proporcional a la cantidad de dioses que necesitamos para aprestarlos a crear los multiversos necesarios para probar que es prácticamente imposible que Dios exista.
Advertencia: la creencia en multiversos puede llevarlo a creer cualquier cosa, que era de lo que quería advertirnos el autor de la frase: "When people stop believing in God, they don’t believe in nothing — they believe in anything". (Tomando anything por cualquier cosa).
martes, 3 de febrero de 2009
¿Quién como la bestia?
¿Quién puede impedirme creer en Dios en la mañana, ser agnóstico en la tarde y anochecer ateo?
domingo, 7 de diciembre de 2008
Oración a un Dios inexistente
Enrique Arias Valencia
miércoles, 5 de noviembre de 2008
Murió Mouriño inmolado allende Molino del Rey
Engalanado con ricas prendas y collares, ungido con óleos de aroma celeste, el absoluto y omnipotente Dios de faz a todos lados vuelta, resplandecía de manera tal que si mil soles brillasen juntos en el firmamento, sería su luz tan sólo penumbra de la esplendorosa gloria de aquella alma, grande entre las grandes.
Cuando tomé mi primera teta, él aún no había nacido. Más tarde, cuando yo todavía era un bebé, él también era un bebé. Por eso, a veces he llegado a pensar que yo soy Uh-Hunapú y él era Ixbalanqué. Y sin embargo, cuando para mí era de noche, para él fue el Sol fatal que le arrebató la vida en el fasto de las llamas de un sacrificio ritual del que seguramente nunca pensó ser la indispensable víctima.
¿Quién podría pensar que tras de su gallarda apostura se encontraba agazapado el aguijón del órgano del mundo, siempre invisible para los racionalistas? Pero el pueblo, sabio sempiterno, y más sabio que el tío Dawkie, lo sabía, y fue entonces cuando un ancianito me dijo, frente a los calcinados despojos: “Ansí descendió nuestro señor Guatemuz, ansí con fuego e lumbre que venía anunciando la caída del cielo”. Y no puedo menos que darle la razón al señorcito.
Con vergüenza, un racionalista debería confesar que sólo alcanza a ver el corazón palpitante del mundo cuando, según él, se incurre en una falacia. Pero una falacia dictada por las Musas es más verdadera que la verdadera verdad verdadera, y de esta manera, en el caso que ahora nos ocupa, Mouriño muere inmolado frente al altar que él mismo quiso, en opinión de los inescrutables dioses, deshonrar.
Es así como Mouriño, quizá sin saberlo, candor del político mediante, revivió el mito de Prometeo, en una tierra en la que en vez de Zeus, quien reina es Huehuetéotl; y no pagó con su hígado, sino devorado entero por el fuego que quiso arrebatar a los dioses, y por eso ayer fue sancionado. Su nave, brida de Faetón desbocada, se precipitó ardiente al mundo sublunar de los munícipes inocentes. A mí no me cabe la menor duda de que el petróleo, no sólo es la sangre del diablo; sino que es la negra sustancia de los aun más oscuros designios de un dios embravecido, siempre sediento de sangre y sacrificio.
No, no me malinterpretéis como los racionalistas de Toledo: lo que quiero sostener es que la estructura del mundo, con sus huesos, es mágica: un gesto del cielo es más veraz que cualquier malhadado pilotaje silogístico. Por lo que alcanzo a ver, el astuto artífice privatizador del petróleo mexicano se desplomó frente a la Fuente de Petróleos, pirotecnia de espíritus, conspiración de astros, como una señal de que todo, absolutamente todo lo que sigue, es capricho de los dioses. Por eso, no estoy conforme con lo que los dioses decretan, no les creo; pero desde mi punto de vista no creer en los dioses no significa que los dioses no existan; sólo quiere decir que en los dioses, sobre todo Huehuetéotl, no se puede confiar. Es así que yo nunca he estado de acuerdo con la voluntad de los dioses.
La suerte de Juan Camilo fue la de un héroe que se sacrifica por aquello en lo que cree; la mía, hasta el momento, Dios dirá después, es la de ser un cierto bufón divino. En fin, en México componemos calaveras a los políticos para celebrar el día de muertos. Que el Cielo me asista para que esta calaverita tardía sea entendida en su contexto iniciático-esotérico, y no en un vano contexto racional-racionalista:
Ya murió Mouriño,
Ya lo llevan a enterrar.
Murió frente a la fuente
De aquello mesmo que
Pretendía privatizar.
jueves, 9 de octubre de 2008
DAWKINS REDONDILLAS
Miren que si la Madre Juana me pillase con éstas, seguro me reclamaría. El objetivo de este trabajo es celebrar mi primera discusión con un ateo racionalista en la web, el martes 9 de octubre de 2007 a las 5:11:00 PM.
Richard Dawkins necio que acusáis
a los dioses sin razón
sin ver que vos mismo sois la ocasión
de lo mismo que culpáis.
si Dios no existe, nada puede hacerte;
luego entonces lo que te molesta
no es lo que Dios no te hace
sino cómo tu prójimo te desdeña.
Más que ateo eres enemigo
de tus enemigos
lo cual es volver mal con mal,
es una tautología.
Y Dios es tan presente en mi vida:
es por eso que yo no puedo ser ateo
porque de Dios lo que no soporto
es que no soporto sus desdeños.
Decís con presunción necia
que no hallas al que buscáis
y no quieres que los demás
lo busquen, pues crees que es vano.
¿Qué genio puede ser más paradójico
que el que, ausente de tacto,
él mismo empaña el espejo
y afirma que no está claro?
Opinión ninguna gana,
aquel que sabe que no quieres
que a mis hijos enseñe el Padrenuestro
pues según tu parecer es crimen.
Con los cristianos eres incoherente:
te quejas si te tratan mal
y te burlas si te quieren bien.
Ingratos si te rechazan; livianos, si te levantan.
¿Y qué es lo que nos ofreces a cambio?
Un universo inmisericorde
y una ciencia incomprensible.
Yo seré indiferente a este cortejo insufrible.
domingo, 5 de octubre de 2008
¿Lo envenena todo? ¡Que si yo lo sé!
Extrañarte es mi necesidad
Vivo en la desesperanza
Desde que tú ya no vuelves más.
RBD: Sálvame
Si la religión lo envenena todo, yo quiero un trago de ese veneno conocido como el Magnificat de Bach. Pero dádmelo en un templo barroco mexicano, fastuosa ponzoña, plena de la gloria del manantial de vida de todos aquellos que se atreven a corromperse con tal de vivir por siempre. Ambos, Bach y la arquitectura barroca como emblemas de un matrimonio tan sagrado que ni Dios ni el hombre podrán separarlo, porque está siempre con nosotros.
Baudelaire era capaz de embriagarse de virtud; nosotros, por nuestra parte, envenenémonos con la poesía de Santa Teresa, y permitamos que el divino estilete penetre nuestro ardiente corazón para hacerlo también divino, como el de la sensual santa. Y que sea tal la pasión que resucite Bernini para que una nuestra escultura a la de Teresa.
Una danza sagrada, como lo es una silenciosa procesión con una imagen de la Virgen de los Dolores es siempre más bella y verdadera que cualquier silogismo categórico de cuarta figura, y esto es algo que ningún lógico puede probar con su lógica, pues para hacer la prueba debería abrir las puertas de su corazón y cerrar las del necio raciocinio. Deberá, pues, cometer el absurdo de tener fe.
Una sola imagen de la Virgen de Guadalupe vale más que mil palabras en favor del ateísmo, porque el arte verdaderamente sagrado está para superar a la realidad chabacana del secularismo. Por eso brilla con más intensidad el Divino Narciso que cualquier espejismo de Dios, y por eso la ciencia siempre será la sirvienta del arte, porque puede haber un arte del buen vivir, pero someternos al corsé de la razón siempre será peligrosamente doloroso… e inútil. De la religión es la pirotecnia del símbolo; de la razón es la eterna duda y búsqueda de evidencias del corazón marchito e incapaz de creer.
No necesito conocer la teoría electromagnética de James Clerk Maxwell para encender la lámpara de mi habitación, del mismo modo que mi madre no tuvo que recurrir a la teoría del supuesto origen de la moral en los simios superiores para educar a sus hijos. Ese es el espeluznante error de la ciencia: creer que explicar las cosas desde el origen es comprenderlas, siendo que toda explicación a partir de los orígenes es un mito de origen. Pues las cosas no se originaron, aparecieron sin más como complaciente respuesta tras la invitación de una incitante palabra. Por ejemplo categórico: no hubo un origen de la vida, pues el universo siempre ha estado vivo. Es una composición imperecedera, el móvil perpetuo que se desvanece cuando intentamos someterlo a la tortura de la medición.
Muchos no creen en Dios debido a la incidencia del fundamentalismo. Pues bien: no creer en Dios sólo por lo que nos hacen los creyentes violentos es tan absurdo como no creer en las virtudes de la embriaguez sólo por lo que ocasionan los alcohólicos irresponsables.
Yo no creo en Dios no por lo que hacen o dicen los creyentes, sino por lo que no hace ni dice Dios, que se manifiesta en forma de su impenetrable silencio; y el silencio de Dios es la más terrible prueba de su existencia, pues puede hacernos creer que no existe nuestra fe, pues pareciera que no hay quien la pueda atemperar; lo cual es más absurdo que la chocarrera cabalgata de los cuatro jinetes del ateísmo contemporáneo.
El silencio de Dios es la más fastuosa muestra de que la fe tiene algo de desesperación y en el dolor hay mucho de amor. Que no te roben el arte a cambio de la ciencia. Que así sea, ¡y olé!
jueves, 2 de octubre de 2008
Una A que no es sagrada

Este símbolo no tiene nada de sagrado… se lo aseguro… ¡En serio! La idea de presentarlo así es de Dark_Packer, y me parece que refleja mejor el propósito de su creador que el mismo original.
martes, 23 de septiembre de 2008
Krishna como figura trágica
“Cada vez que decae el Dharma, yo reencarno. Por tanto, He venido a restaurar el Dharma”, nos aseguró Krishna aquella tarde de la Edad de Bronce en una estancia del Bhagavad Gita; pero tras su muerte, el mundo se precipitó en la Edad Oscura. ¿Qué pasó? Quizá que Krishna, como todos los héroes, es una figura trágica, y que muere tras intentar resolver un conflicto irresoluble. El héroe trágico no fracasa, pero nos arrastra junto con él en su fatal caída, y el mundo entero llora su ausencia.
martes, 26 de agosto de 2008
Lo que me distingue
¿Existe Dios? A decir verdad, por las pruebas que tengo frente a mí, pareciera ser que no. El argumento del famoso ateo Fernando G. Toledo consiste en sostener que Dios es un absurdo lógico, y dado que los absurdos lógicos carecen de esencia, por tanto, Dios no tiene esencia. Mi punto de vista es diametralmente opuesto, y se basa en afirmar que el mundo es pasmosamente absurdo, y por consiguiente Dios no existe. En consecuencia, nuestros puntos de vista son irreconciliables, y por eso toda comunicación entre el señor Toledo y yo es imposible sin graves roces.
Si yo admitiese la tesis de Fernando G. Toledo que consiste en asegurar que los absurdos no existen, entonces yo llegaría a la conclusión de que el mundo no existe, en vista de que el mundo es absurdo. Si Fernando admitiese mi tesis que dice que el mundo es absurdo, también tendría que admitir que el mundo no existe, porque su planteamiento consiste en que los absurdos no existen.
¿Qué tan absurdo es el mundo? En México los políticos de izquierda están siempre dispuestos a apoyar el aborto como un derecho de la mujer. Supongamos que es un inocente el niño que reposa en el vientre de aquella que no quiere ser madre. Si se aborta, ¿se sacrificaría la vida de un inocente? Ahora, si no es un inocente aquel que reposa en el vientre materno; entonces, ¿qué es?
Estos mismos políticos de izquierda se oponen a la pena de muerte de secuestradores. ¡Oh, sí, en este caso la vida es tan valiosa! Por tanto, según esto, hay que mantener con vida, pagándoles los alimentos, el alojamiento y hasta la capacitación para el trabajo a hombres que definitivamente no tienen nada de inocentes; en tanto que hay personas tan diminutas que ni siquiera deberían tener derecho legal de ser reconocidas como tales. ¿Quién tiene derecho a la vida y quién no tiene tal derecho? La verdad, si me diesen a escoger entre tener de vecino a un nuevo bebé o un secuestrador vivo, yo me quedaría con el primero, digan lo que digan los políticos de izquierda.
Si el mundo no es absurdo, Dios existe y estamos salvados.
viernes, 4 de julio de 2008
Eucaristía poética
Debo a mi tocayo el señor Rojas Gamboa el acertado contenido de las siguientes ideas, no obstante la forma, y por lo tanto los posibles errores doctrinarios, es mía.
Si la poesía consiste en vaciar de contenido un objeto, para vaciarlo en otro, dotando a ambos así de nuevos significados, luego entonces la eucaristía es poesía, pues se toman las especies del pan y el vino, objetos de la comida común, para dotarlos de un significado trascendente: hacerlos signos sensibles del misterio de la Encarnación.
El misterio de la Encarnación se presenta en la transubstanciación: los objetos dejan de ser lo que son, para pasar a ser el cuerpo y la sangre de Cristo que se ofrecen por todos nosotros.
Hace muchos años que no comulgo; tiempo ha que me he retirado de mi parroquia, y sin embargo, de vez en cuando no deja de conmoverme la forma en que se exponen las ideas en una Iglesia de la que hube de retirarme para gozar, así lo pienso yo, de mis procacidades libertarias.
martes, 24 de junio de 2008
Moisés del Talmud
En El virus de la fe, entre muchas otras cosas, el científico Richard Dawkins se pregunta si Moisés sería un buen modelo a seguir, y tras mostrarnos una serie de descalabros éticos del caudillo profeta, Dawkins contesta que no, que Moisés no es un buen modelo moral. Según el célebre etólogo, su conclusión es un buen motivo para rechazar la religión. Quizá el científico no leyó muy bien su Biblia, pues el juicio que Dawkins sentenció contra Moisés, es el mismo que dictó Dios contra nuestro legislador, pues no hay que olvidar que al mayor de todos los profetas Dios no le permitió la entrada en la Tierra Prometida.
Donde Dawkins ve amenazas y juicios sumarios, podemos encontrar motivos de regocijo. ¿Qué pensaba Moisés de Dios? En el Talmud hay una divertida historia sobre esto. Resulta que Dios llama a Moisés y le dice: “Sube al monte, para que te entregue las Tablas de Mi pueblo”. Moisés sube y mientras espera las tablas, Dios se encoleriza, y le espeta a Moisés: “Baja, baja, que tu pueblo ha pecado”. Moisés se da cuenta de la actitud de Dios, y se le enfrenta con estas palabras: “¡Señor, Señor! Si se trata de algo que he de entregarle, dices que es Tu pueblo; en cambio, si peca , dices que es mi pueblo. Yo creo que en ambos casos, tanto para que reciba algo, como si peca, es Tu pueblo”.
No cabe duda de que Dios es celoso de Su pueblo, pero también hay que saber confrontarlo.
martes, 17 de junio de 2008
La guerra de las dos rosas
En vista de que Dios no quiso tratarme como lo que soy, y yo soy una rosa delicadísima, él no puede esperar que lo ame, y menos aún que lo ame con una condición tan formidable como la que él quiere imponerme: amar a alguien sobre todas las cosas exige del amante que propone tal cosa, amar a la amada en la misma medida, y la vida que Dios me ha dado no es prueba de que el amor de Dios sea tan maravilloso como su fanfarrón mandamiento plantea.
Como respuesta declaro pues, a Dios, una guerra, pero será ahora una guerra de amor, a la manera de las rosas. Que Dios no espere de mí un trato de amante, pero tampoco recibirá un trato de guerrero. Recibirá mis espinas y mi ponzoña, porque entre las flores los tóxicos son respuesta cuando somos maltratadas.
Que Dios no crea que puede fanfarronear impunemente: que sus óbices se truequen en reproches; y que su salmodia de amor sea así expuesta; y es así que si Dios recibe de mí trato de amante; será de amante despechado.
Yo soy una rosa pisoteada, vejada, y abandonada por el más fanfarón de los amantes. El más fanfarrón de los amantes es Dios. En consecuencia, yo soy una rosa pisoteada, vejada y abandonada por Dios.
¡Oh sí, los impúdicos racionalistas, como Dawkins, que creen que con la razón pueden demostrar que los amantes ausentes no existen! ¡La razón! Que con su pan se la coman.
