Mostrando las entradas con la etiqueta humor. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta humor. Mostrar todas las entradas

martes, 15 de abril de 2014

Celebración del erotismo satírico



Enrique Arias Valencia


Estoy en la Casa del Lago del bosque de Chapultepec, aguardando a que dé comienzo el recital de voz y piano que rescata algunas canciones del teatro de revista de principios del siglo pasado. El teatro de revista es un género satírico en el que las palabras tienen doble sentido, ingenioso y de buen humor. También se le conoció como café concierto.


Una anciana derriba la cuarta pared del escenario cuando me pide que cargue su maleta hasta un lado del piano. Y es así que la viejecita canta “El trancazo” de R. García Arellano. Y entonces, es el milagro, pues tras descubrirse el velo, la mezzosoprano Estrella Ramírez se alza garbosa. Interpreta su canción de cabaret, y de pronto, se sienta en mis piernas, y me canta al oído lo que para mí suena como una canción nueva: “Coqueta”, de F. Ruiz. Les juro que esto bastó para que yo decidiera faltar a mi sesión de Reiki, pues una jocosa copla vale más que mil terapias.


Para cantar “El teléfono sin hilos” de Chin Chun Chan, Conflicto chino en un acto y tres cuadros, una zarzuela de Luis G. Jordá, La mezzosoprano me pide prestado mi móvil. Lo toma en sus manos, y al encender la pantalla, descubre una estrella. Es así como Estrella celebra su nombre. Luis G. Jordá (1869-1951) no sólo fue un compositor festivo, también escribió música para órgano, y hasta ganó el premio para la música del primer centenario de la Independencia de México, a cuyo estreno asistí el año pasado.


“La mujer tabla”, a pesar de ser una canción muy vieja, trata un tema siempre nuevo y preocupante. ¿Quién sería el inhábil imprudente que convenció a las jovencitas de que la anorexia es sexy? La letra de esta pieza de domino público hace escarnio de esa idea.


“Los amoríos de Ana” cuenta las peripecias eróticas de una chica casquivana que recibe en su casa a todos los hombres del barrio. Al final, Anita intenta salvar su alma:



Anita que es piadosa fue a ver al confesor y encendida y ruborosa sus pecados le contó. “Acúsome, le dijo, que en un curso, no más, desfiló por mi ventana toda la Universidad”. Y ciego de furor rugía el confesor: “Ana, te vas a condenar, Ana, no tienes salvación, Ana, de buena gana negárate la absolución”. Ana, gemía: “¡Ay! yo pequé pero culpa mía no fue Padre, pues mi ventana tan baja está, pase usted y lo verá”.


Fue muy gratificante que Estrella nos enseñara a corear “Ana” cada vez que el nombre de la protagonista era mencionado en la canción. “Los amoríos de Ana” se canta regularmente entre las tunas mexicanas. Juan Martínez Abades (1862-1920) el compositor de tan chispeante pieza fue también un esmerado pintor, siempre gustoso de capturar en su lienzo los hechizos de las mares. Afuera, son las ondas del lago mayor. Las paletas que se hunden en el agua, el chapoteo de los patos, el efluvio de las fuentes. Dentro, son las labores del arte. Nada hay más lejos del la costumbre austera que las canciones de revista. La costumbre es una estructura austera, mecánica, repetitiva, equidistante. La revista libera al arte de la forma: sólo es el esplendor del color.


Juan José Cadenas es el autor de “La llave”, una pieza que juega con la idea de la enorme llave que cuelga y aquello que cuelga como símbolo de virilidad. En esta tanda, la cantante finge seducir a un ancianito. Sobre este asunto del doble sentido, dice Emilio Jiménez Díaz en su blog Desde Mi Torre Cobalto:



“El picante era la salsa exquisita del cuplé y nadie se asustaba antes ni nadie se va a asustar ahora de aquellas letras de doble intencionalidad tan substanciosas para la risa y para alegrar inocentemente las pajarillas a los viejos verdes. Quién se iba a molestar por aquella letrilla que decía: Tengo dos lunares,/ tengo dos lunares:/ el uno junto a la boca/ y el otro donde tú sabes”.


Volviendo al recital, Estrella Ramírez nos regaló el famoso chotís “La Lola ”, de J. M. Román (1892-1968) y Francisco Alonso (1887-1948).



Un mantón me'he compra'o con algún dinero que tenía ahorra'o y en él lo he gasta'o. El mantón alfombra'o que a una cigarrera va que ni pinta'o y eso está proba'o. El mantón alfombra'o sabe Dios las cosas que me habrá tapa'o y aún me ha de tapar. Y en mi barrio ¡ay de mí! todas las cotillas suelen murmurar y cantar así. La Lola dicen que no duerme sola porque han visto un mozalbete que la ronda por las noches y no ven donde se mete. La Lola, en las batas gasta cola y camisas de farola de las de tira bordá las camisas de la Lola quien no las conocerá.


Tras “Los amoríos de Ana”, para corear “La Lola” estábamos ya bien puestos. La mezzosoprano sacó a lucir su mantón de Manila.


Por cierto que para la interpretación de “La llave” de Juan José Cadenas, Estrella Ramírez pide al público que mueva las manos cono si estuviese lavando cristales, en el estilo del chotís de los años veinte.


Para cerrar la primera parte, la mezzosoprano interpretó de Pascual Marquina “Amor y olvido”. Una canción cuya seriedad nos permite disfrutar de la voz de Estrella desde otro punto de vista, el dramático.


Tras el intermedio, es el turno de “Las tardes del Ritz”, de Álvaro Retana (1890-1970)) y Genaro Monreal (1894-1974). La longevidad de sus autores es una muestra de que la alegría es sana para el corazón.


Manuel Font de Anta (1899-1936) es el autor de “Inés la pantalonera ”, pieza que juega con la idea de cómo se vería mejor la chica en cuestión: con o sin prenda.



Juan Antonio Palacios compuso la “Rumba de los monaguillos ”, una pieza que condensa el cielo tropical en las notas sincopadas que se dicen con la voz.


A. L. López: “El martilleo”. De nuevo, el efecto del ritmo es importante en esta música de principios del siglo pasado.


Una pieza más de Juan José Cadenas: “El ojo de cristal”. La letra explora una idea que más tarde estudiará la psicología académica: la asociación entre el ojo y el final del intestino. Algo, que de cualquier modo, ya era tratado por el pueblo desde hace mucho, mucho tiempo.


Para terminar. Estrella Ramírez cantó “La chula tanguista ”, con letra de Ernesto Tecglen y música de Juan Rica, la cual comienza diciendo:



¿No habéis observado lo que pasa hoy de noche en los soupers? Van cuatro pollitos que no valen ná, la gracia está en los pies.


Tras los aplausos, Estrella Ramírez nos compartió su pesar: recién había muerto su maestro Enrique Jaso, y quiso invitarnos a la misa. Y es entonces cuando se revela el alma de la artista en todo su esplendor, pues agradeció a su finado maestro de música la manera en que la inició en el arte. Al hablar del buen corazón del maestro Jaso, Estrella Ramírez reflejó su propio corazón en el público que la homenajeó con un largo y sonoro aplauso, una aclamación que alcanzó a Jaso, pues su alumna y los pianistas le debían mucho a un hombre que siempre estuvo dispuesto a compartir con todo aquel que lo buscaba.


***


Casa del Lago Juan José Arreola


Presenta


Recital de voz y piano


Estrella Ramírez, mezzosoprano.


Víctor Manuel Hernández, piano.


Sábado 12 de febrero de 2011/ Salón José Emilio Pacheco / 12:00 horas


Con la colaboración de: Escuela Nacional de Música de la UNAM


***


Los amoríos de Ana en YouTube


La llave, íbidem


El Blog Desde Mi Torre Cobalto, de Emilio Jiménez Díaz

viernes, 1 de marzo de 2013

Apogeo del miedo, de Richard Garriott


Como esteta que soy quiero aplaudir el audaz ingenio de Richard Garriott, quien ideó el primer filme de ciencia ficción ¡en el espacio exterior! Realmente asombroso. El simpático millonario introdujo una cámara polizón en su viaje de 2008. No olvidemos que Richard fue el sexto turista espacial de la historia. Los burócratas de la NASA quisieron censurar su peli con un argumento absurdo: que tal producción “estaba fuera del acuerdo” con Richard Garriott, quien “había usado como actores a empleados de la NASA” y que la peli exhibe “hardware y máquinas exclusivos de la NASA”. ¡Sopas cuerotes interestelares! No cabe de duda de que los grandotes siempre querrán aguarnos la fiesta. Incluso, la cinta ya fue presentada hace un año en la convención de cómics Dragon*Con y fue grabada clandestinamente por un pillastre. Gracias a este último, quien la subió a YouTube, aquí está. La trama: dos astronautas americanos y un cosmonauta ruso advierten que el consumo de oxígeno de la Estación Espacial Internacional aumenta desmesuradamente. Horrorizados descubren que la causa es la presencia de un extraterrestre en la ISS. La obra está llena de humor y no les cuento más para que la puedan disfrutar solos.

viernes, 17 de diciembre de 2010

Saturnales y Revueltas



Las saturnales son la fiesta del mundo al revés. Por lo tanto, si soy ateo el resto del año, ahora soy pagano. Si soy adulto, vuelvo a la niñez. Por consiguiente, ahora mi alma vuelve a ser bebé. Y a mi alma bebé le gustan mucho los juguetes y la música. Y Silvestre Revueltas reúne ambos de una manera singular. Son juegos audaces con los instrumentos, el ritmo incesante y curiosas armonías. Los invito a escucharlo...

jueves, 16 de diciembre de 2010

La sinfonía del gato



En tiempos de Navidad me gusta volver a ser niño: es una manera de cumplir con Dios: "sed como niños", dice, y entonces mando a paseo a mi ateísmo. Rossini también se hizo niño con su buen humor, como en esta graciosa pieza que acabo de descubrir.

¡Que la disfruten!

domingo, 20 de diciembre de 2009

Ateísmo agresivo

Un nuevo video de Pat Condell, de su sitio Pat Condell's Godless Comedy.

Barullo dijo: Por suerte he descubierto cómo descargar también los subtítulos a texto, así que va la traducción abajo. Supongo que va a dar más visibilidad al post, sobre todo en los buscadores. Habérseme ocurrido antes...



Pat Condell: He estado oyendo últimamente demasiados quejidos y gemidos en la prensa acerca del ateísmo agresivo e intolerante, como si eso fuera algo malo.

Parece que está bien que la religión pueda disparar, pero no puede recibir, como un matón callejero que llama a la policía cuando sus víctimas los enfrentan.

El ateísmo agresivo es, en realidad, ateísmo defensivo, porque en estos momentos nada es más agresivo que la religión política.

Ser un ateo o un secularista hoy en día ya no es más una cuestión de decisión sino de esquivar activamente, así que diría que cualquier abuso que consigue la religión estará volviendo diez veces más.

Además, no creo que sea posible ser demasiado agresivo al defender la libertad de expresión, que es -por supuesto- absolutamente sagrada, como todos sabemos.

Mucho, mucho más sagrada que cualquier dios o profeta o escritura pudo ser o será desde ahora hasta el final de los tiempos, o de la eternidad, lo que dure más.

A veces la gente me dice: "Eres tan intolerante como la gente a la que criticas."

¿En serio? Eso espero, porque alguien tiene que serlo.

Hay algunas cosas de las que soy muy intolerante y no hay necesidad de tratar de negarlo. Veamos... están la misoginia y el sexismo. Soy extremadamente intolerante con ambos. Espero que eso no ofenda.

¿Racismo? ¿Antisemitismo? No, ninguna tolerancia allí, me temo. Perdón por eso. ¿Homofobia, quizás? No encontrarás una pizca de tolerancia. ¡Dios mío! Tengo algunos problemas, ¿no? ¿Qué tal la crueldad contra los animales? Otra vez, absolutamente ninguna tolerancia. Pero prepárense, porque eso no es ni la mitad.

No sólo soy abierta y descaradamente intolerante con todas esas cosas, sino que si la religión es usada como excusa para cualquera de ellas, me temo que me volveré agresivamente hostil, y lo que es más, no me disculparé por eso porque no tengo ninguna necesidad de pedir disculpas, y tú tampoco.

Se me dice siempre que debería respetar los sentimientos de la gente. De acuerdo, pero... ¿qué hay de mis sentimientos? ¿Qué hay acerca de los sentimientos de completo asco que siento cada vez que pienso acerca del dios del desierto y los horribles pensamientos y hechos que él inspira? Este dios es mi Satanás. Cuando oigo su nombre, huelo azufre, cuando oigo sus palabras, huelo muerte. Puedo ver que esta asquerosa religión ha contaminado el mundo en el que debo vivir mucho más profundamente de lo que cualquier combustible fósil podría siquiera soñar. Y puedo ver que todo lo relativo a este dios ha sido diseñado adrede para envenenar nuestra experiencia de vida en la Tierra, no para mejorarla; para mantenernos asustados, para suprimir el conocimiento, para restringir la libertad y la creatividad y para celebrar la muerte.

No es nada menos que el santificado bajo nivel intelectual de la raza humana, y pedir respeto por eso es francamente un insulto que merece ser repagado con considerables intereses.

La religión no merece absolutamente ningún respeto porque: A) no ofrece ningún respeto, y B) no ofrece ninguna evidencia.

La evidencia es realmente inoportuna, ya que elimina la necesidad de la fe, y eso sería una pérdida de toda esa falsa virtud.

La fe es una de las tres falsas virtudes; las otras son la piedad y la rectitud. No es tanto una trinidad, como tres hermanas feas. A diferencia de las brujas de Macbeth que ven el mundo en un caldero, estas tres han hecho lo mejor que pudieron para tomar el lugar de una, alaben al Señor, y todavía están fortaleciéndose. Entre los muchos regalos de estas musas encantadoras, tenemos el conflicto de Oriente Medio, para empezar, y ese es el regalo que parece que siguen dándonos. Sin mencionar el cáncer en el corazón del mismo, Jerusalén, esa joya en el desierto, ese orinal en la arena desde el cual la muerte negra espiritual del desierto del Oriente Medio ha supurado y se ha expandido a través de este mundo como una vil marea negra, cubriendo y contaminando todo lo que toca con el grueso barro de la ignoriancia pía, sólo que no la llamamos ignorancia; la llamamos fe.

¡Qué horrible y pequeña palabra es esa! Fe, emanando, como lo hace, su falsa aura de pureza y virtud mientras lidera alguna de las más feas ideas que este planeta haya visto; cerrando los corazones de la gente, cuando debería abrirlos, haciéndolos estar orgullosos de cosas de las que deberían estar avergonzados y avergonzados de cosas de las que deberían estar orgullosos.

Cuando miramos la violenta barbarie del mundo islámico podemos ver que ningún acto honrado es tan depravado para una mentalidad que reclama el permiso completo que permite la fe.

Si tomas en serio completamente la palabra de este dios, puedes ser como él, un vicioso monstruo sin corazón, y sentirte bien por ello. Aún en el mundo civilizado, nada es demasiado deshonroso para ser desinfectado por la fe.

Fue la fe, recuerden, lo que privó a los gays de California de sus derechos civiles básicos el mismo día que Estados Unidos elegía un presidente negro. Fue la fe la que persuadió a los cristianos negros para que mandaran a los gays al fondo del autobús.

Todo esto sería suficientemente feo por sí mismo, pero a causa del salvoconducto que consistentemente damos a esta falsa virtud de la fe, la religión está ahora completamente fuera de control.

Ha puesto sus manos alrededor de la garganta de las Naciones Unidas y está presionando a favor de una ley mundial sobre la blasfemia que proteja a la gente de oir palabras que podrían apalancar sus pequeñas mentes fuera de la Edad de Piedra.

El mismo concepto de blasfemia es una ilustración perfecta de la cobarde inmadurez de la mente religiosa y de la vacuidad de la religión misma. Si la religión contuviera alguna verdad que pudiera ser ridiculizada, insultada, aún profanada, sin ser disminuida de ninguna manera. Su verdad se vería brillar, sin disminución, sin mácula, reduciendo al silencio a todos los que la maltrataran.

Pero así no es como son las cosas. La religión es punzante, intolerante y ultra defensiva
precisamente porque es quebradiza y frágil. Es casi tan sustancial como un merengue. Es todo presencia y ninguna sustancia. Ha tenido miles de años para plantear su argumento, y todo lo que ha producido son sofismas, violencia, y una balsa de valores morales que avergonzaría a una serpiente de cascabel.

Y ninguna cantidad de charlatanería y sinsentido de los curas puede ni de cerca ocultar el simple y burdo hecho de que no hay nada ahí afuera. La única cosa verdadera acerca de la religión es que es falsa. Sus afirmaciones de conocimiento más alto son risibles. Ni siquiera tiene ningún conocimiento más bajo. Ninguna de sus ridículas afirmaciones acerca de la realidad tendrían la mínima esperanza de presentarse en una corte legal, y es tiempo de que paremos de tratarlas como si lo fueran.

Eso es todo lo que estamos diciendo, y es todo lo que estamos pidiendo, y cualquiera que piense que es demasiado agresivo sabe qué actitud tomar, y si no lo hacen, estaré más que contento de decírselos.

Paz. Idea loca, tiempos locos.

***


jueves, 17 de diciembre de 2009

Loco elogio del plagio

Enrique Arias Valencia

¡Oh siglo desdichado y desvalido
en que todo lo hallamos ya servido!
Pues que no hay voz, equívoco ni frase
que por común no pase
y digan los censores:
¿Eso?, ¡ya lo pensaron los mayores!
¡Dichosos los antiguos que tuvieron
sus conceptos de albores,
de luces, de reflejos y de flores!:
que entonces era el sol, nuevo, flamante,
y andaba tan valido lo brillante
que el decir que el cabello era un tesoro,
valía otro tanto oro.

Sor Juana Inés de la Cruz

¿Qué otra cosa hemos tomado en préstamo a Erasmo que no sea el título de este ensayo? Puesto que no hay Creador, las cosas no salen de la nada. Por lo tanto, todo lo que hacemos tiene un antecedente, y es así que toda obra se debe a una inspiración material, en la cual se basa. Cada vez que escribimos, en cada letra de nuestro alfabeto estamos usando un invento que comprometió, por lo menos, a los sumerios, a los egipcios, a los fenicios, a los griegos, a los romanos, y a los godos. Los hispanohablantes le añadimos la “ñ”. En el español se funden indoeuropeo, latín, griego, árabe y hasta náhuatl. Muy jocosos galicismos y muy tecnológicas voces inglesas nos invaden por doquier. ¡Por eso nuestra cultura es una suma de vectores que hacen parecer cosas de niños las más locas ecuaciones de la mecánica cuántica! Es así que nuestros conocimientos son una asombrosa emergencia de realidades. No hay, por tanto, creación arbitraria, nada puede sacarse de la manga del mago, sino lo que ya estaba ahí.

Los intelectuales y los poetas más acendrados lo saben, y en vez de lamentar la ausencia absoluta de originalidad, van y beben en las fuentes inmortales del conocimiento humano, de donde brota toda obra de arte inmortal y perfecta, porque de lo perfecto sólo puede brotar algo perfecto. Veamos un ejemplo. En la remota antigüedad el griego Píndaro, más o menos en el siglo VI, en la penúltima estrofa de la oda octava de sus “Odas Píticas”, según la traducción de Ipandro Acaico, cantó:

Sombras somos: ¿qué digo?
De sombra fugitiva sueño vano;
mas si Jove el abrigo
nos presta de su manto soberano,
Aureola esplendente
dorará nuestra vida eternamente.


El Eclesiastés nos lo advirtió: “No hay nada nuevo bajo el Sol”. En la velada sensualidad de la oda que citamos vemos sueño, sombras, vanidades al por mayor, dioses caducos, el manto de la noche, la Aurora que nos rescata de las tinieblas… A los admiradores de la poetisa novohispana sor Juana Inés de la Cruz nos suena conocido. En específico: con su “sombra fugitiva”, ¿no sembraría Píndaro una semilla que la monja cultivará durante el barroco? Ya Méndez Plancarte sostenía que en la forma sor Juana imitaba a Góngora. Pero, en el fondo ¿sor Juana no imitaría también a Píndaro? A continuación el fragmento en el que sor Juana pareciera citar a Píndaro sin mencionarlo:

Y del cerebro, ya desocupado,
las fantasmas huyeron
y –como de vapor leve formadas–
en fácil humo, en viento convertidas,
su forma resolvieron.
Así linterna mágica, pintadas
representa fingidas
en la blanca pared varias figuras,
de la sombra no menos ayudadas
que de la luz: que en trémulos reflejos
los competentes lejos
guardando de la docta perspectiva,
en sus ciertas mensuras
de varias experiencias aprobadas,
la sombra fugitiva,
que en el mismo esplendor se desvanece,
cuerpo finge formado,
de todas dimensiones adornado,
cuando aun ser superficie no merece.

Dije que sor Juana “pareciera citar a Píndaro sin mencionarlo”. ¿Se imaginan el tamaño de las citas que tendría que escribir un poeta si éste tuviese que mencionar sus fuentes? ¡Un poema de una página debería de abarcar volúmenes enteros! Ya si sólo sor Juana tuviese que justificar que es el cerebro el que se desocupa de espectros en los que se había entretenido, debía declarar que está llevándole la contra a Aristóteles, quien sostenía que dicho órgano sólo era algo así como un enfriador del cuerpo; y esto lo hacía el Estagirita, parece ser, para llevarle la contra a otro filósofo que decía que la cabeza, al ser redonda, era divina, y ahí debían reflejarse o participarse mejor las ideas.

Yo, el peor de los estetas, he creído que sor Juana se basó en Píndaro para componer su sombra fugitiva. Con su sombra viviente, ¿qué hizo quizá sor Juana? En un primer momento, pareciera que fue y leyó a Píndaro, y recompuso una idea que ha reencarnado con varias formas a lo largo de milenios. Claro que la monja hizo algo más; algo que no hizo Píndaro, que fue que en otro de los pasajes de su Primero sueño hace de su sombra una “pavorosa sombra fugitiva”, dotándola así de una emoción de espanto de la cual carecía la penumbra pindárica que, como vemos arriba, en la versión de sor Juana ahora se encuentra con la linterna mágica que inventó Kircher. Y al mencionarla, ¿no hizo sor Juana eco de la caverna platónica? ¿No es la vida sólo un sueño?

Todos los sueños son ilusiones. Por lo tanto, si la vida es un sueño, la vida es una ilusión. Ahora bien, ya antes de Píndaro en Oriente se planteaba que esta vida es una ilusión. ¡Hay toneladas de textos indostánicos que no se cansan de repetirlo! Maya le llaman al asunto. ¿No está ese mismo tema en Calderón? Shakespeare, por su parte, dijo que “Nosotros estamos hechos de la misma materia de los sueños”.

Lo que podemos ver es que hay una Tradición poética que hunde sus raíces en Oriente, y que se pierde en lo que alguien ya llamó “La noche de los tiempos”. Si descubrimos que todo en este mundo es vano, no hacemos si no citar, sabiéndolo o no, al sabio del Eclesiastés, quien a su vez, dicen los entendidos que se basó en el epicureísmo pesimista que entonces influía a los judíos, debido a las conquistas de Alejandro. Muchos de los temas de nuestros versos se cantaron por vez primera en la India. Sin ir muy lejos (o más bien, yendo muy lejos) en el Prometeo de Esquilo se sostenía que los griegos habían partido de Asia. ¡Más de cuarenta siglos nos contemplan! Es así que en una de sus corrientes la Tradición es una conversación entre los rapsodas anónimos y Homero, se conduce de Homero a Virgilio, de Virgilio a Dante. También se pasea desde El Cantar de los cantares a San Juan de la Cruz, de Verlaine a Rubén Darío. Y últimamente se ha convertido en un intenso diálogo entre Paul Celan y Javier Sicilia. La Tradición poética es por lo tanto, una charla entre espíritus amables.

Sor Juana y Quevedo llamaron Lysi o Lísida a sus respectivas heroínas poéticas. Si bien sor Juana con ese nombre ocultó la identidad de su protectora la virreina, lo cierto es que ambos, sor Juana y Quevedo tomaron el nombre de la tradición provenzal de la Edad Media. Octavio Paz en Las trampas de la fe abunda con gran ingenio sobre esto. Sor Juana es deudora de por lo menos, Homero, Píndaro, Provenza, Dante, Góngora. ¿Se imaginan la poesía sin la contribución de la épica de Gilgamesh, sin la sabiduría indostánica, sin la ira de la musa homérica, sin las paradojas de la tragedia griega, sin el erotismo de El cantar de los cantares, sin Virgilio y sin Horacio, sin el amor cortés de los caballeros de la Edad Media, sin la Beatriz de Dante, sin el siglo de Oro español, sin las penas de Werther, sin los desvaríos del siglo XX? Y no faltará el experto que se enoje conmigo porque en el listado omití a un creador indispensable.

Es una corriente ininterrumpida de poesía. En el campo científico sor Juana admiraba a Kircher, como vimos de rondón en la cita de la ensoñación de la monjita, a propósito de la linterna mágica, una suerte de cinito estático (perdonadme el feo oxímoron) del siglo XVII. En esa misma obra, el Primero Sueño de Sor Juana aparecen Galeno, Aristóteles y el hermetismo neoplatónico; de este último su fuente era Kircher, por lo que aquí se hace un nudo de conocimiento muy interesante. ¿Supo sor Juana de Isis vía Kircher o a partir de sus lecturas de los clásicos? ¿De dónde se fugó la sombra de sor Juana?

Aquí me he introducido en la casa de los vanos empeños, sombras de la linterna mágica de un ensueño, artificio poco cuidadoso que teoriza sobre una posible lectura de Píndaro por parte de sor Juana. Para desfacer el entuerto, es urgente advertir que Píndaro escribió en griego, y el Primero sueño de sor Juana está en español. Por lo tanto, es legítimo preguntarse: en buen castellano, ¿quién creó el concepto de la “sombra fugitiva”? La expresión, en español, es obra de sor Juana, pues Ipandro Acaico tradujo a Píndaro en el siglo XIX. Luego, seguro es que el humanista tomó de sor Juana el término, y se lo atribuyó (no sin filológica justificación) a Píndaro. ¿Nos jugó una broma Ipandro? ¿Se trata de un homenaje velado a sor Juana Inés de la Cruz? ¿Se basó o no se basó en Píndaro la monja? ¿Qué decía la versión que ella leyó de Píndaro, si es que en verdad leyó al poeta griego? Al aparecer en aquella oda griega, ¿regresó la sombra a su cuerpo original? No cabe duda de que la sombra se fuga de nuestras manos, eludiendo en forma pavorosa su definición. Y pasado y presente de la Tradición se entrecruzan en un extraño bucle: aunque vivió varios siglos después, ¡fue sor Juana quien inspiró a Píndaro! Sor Juana sembró la semilla para traducir a Píndaro.

Es así que Píndaro resucitó en nuestra lengua en modo sorjuanino. Dije que sor Juana hacía algo que no hizo Píndaro: dotó de pavor a su sombra. Tal vez ahí también radique la originalidad. En la capacidad de síntesis, de componer elementos preexistentes para mostrar algo que no sale de la nada, pero que tampoco existía en su nueva forma. No puedo dejar de señalar que la idea de este párrafo por supuesto que no es mía. La he leído varias veces, desde mi niñez, y ha aparecido en muchísimas de mis lecturas. La última vez que me topé con ella se la vi expuesta a Douglas Hosftadter, en Yo soy un extraño Bucle, p. 250:

“Y así es también como funciona la mente humana: componiendo viejas ideas para formar nuevas estructuras que se convierten en nuevas ideas, las cuales a su vez se utilizan en nuevas composiciones, y así una y otra vez, dando lugar a un repertorio de ideas creciente y cada vez más alejado del elemental lenguaje de partida”.

Hosftadter mencionó algo muy importante: la composición. Quizá sean los músicos quienes mejor sepan (o quizá no lo sepan) que lo que hacen es componer con base en lo preexistente. Las melodías no salen de la nada, sino que brotan con base en reglas que fueron descubiertas, según dicen los entendidos, por Pitágoras. Si bien lo que él hizo sólo fue advertir que había una relación entre la extensión de una cuerda y su tono. De cualquier manera, todos los aficionados a la música se han dado cuenta ya de que varias composiciones de la música clásica tienen sospechosos parecidos con la música popular, y viceversa. Y sobre la influencia de un compositor en otro, inigualable Rossini cuando una noche en que era abucheada una de sus óperas, con el exquisito cinismo que lo caracterizaba le confesó a un amigo: “Si supieran que están arrojándole una rechifla a Mozart”.

La producción de Rossini es una larga serie de autocitas. Cuando compuso El barbero de Sevilla, para la obertura lo único que hizo fue tomar tal cual la partitura de una de sus óperas anteriores. De hecho, esa misma página ya le había servido a él mismo en otra ópera. En Rossini podemos divertirnos con otros casos, pero éste es el más famoso.

¿Y por qué aparece eso que llaman plagio en la Edad Contemporánea? Todo se lo debemos al capitalismo omnipotente. La sí llamada idea de plagio es un planteamiento cuyo único fin consiste en defender los intereses de los dueños del copyright. Es un invento moderno, que sólo hace lucir su supina ignorancia y su avidez de dinero a costa de los demás. No hay plagiarios, simplemente personas que toman la idea de otros, aun sin darse cuenta, y que reproducen una y otra vez pensamientos que siempre han existido y que siempre existirán, pues como dijo Lucrecio: “De la nada, nada”, y de ahí pa’l real.



Enlaces de interés:

Píndaro, Odas, trad. de Ipandro Acaico

Las Odas Píticas en griego

El dalés Abi King traduce la Pítica Octava al inglés

domingo, 13 de diciembre de 2009

Primera intempestiva del perdón

De Äriastóteles Platónico



Dios ha muerto, y nunca pude decirle que lo perdonaba.

Enrique Arias Valencia

martes, 8 de diciembre de 2009

Disfrute del regaño a un mundo malsano

Enrique Arias Valencia

Yo soy un Diablo que ríe.
Nietzsche

La moral que prescribe Spinoza me parece una moral ñoña, propia de niños que se orinan en la cama y se cagan en los pantalones, ¡y dicen que no han hecho nada malo! La moral que pregonan algunos newagers es una disciplina idiota, un entumecimiento de los miembros causado por un yoga mal practicado, con un cerebro desvencijado por meditaciones catatónicas, incapaz de sonreír con el bien o de disfrutar con el mal. La moral católica es desesperantemente contradictoria, prescrita por una jerarquía multitrillonaria consistente en unos diez mandamientos que prometen un Cielo injustificadamente célebre.

¿Qué moral, pues, me gusta practicar? Aquella que sabe probarle al mundo lo irremediablemente maltrecho de su condición. Yo, el de la peor de las morales.

En las mañanas no me gusta viajar en metro porque es una infame aglomeración. Por lo tanto, siempre que puedo, me dirijo a mi trabajo a pie. El problema de hacerlo es que en todo el mundo los gobiernos masónicos entregaron las calles a automovilistas irresponsables. En buena ley, las calles no les pertenecen, y yo he soñado que algún día llegará un bondadoso príncipe católico que promulgue una ley en la que el límite de velocidad sea un kilómetro por hora en el Periférico.

Como ese día no va a llegar, nunca vendrá ningún reino de Dios, lo que sí pude ver esta mañana en mi paseo a pie fue a un automovilista que se pasó la luz roja. Una pareja con una bebé casi fue atropellada por un gañán de automóvil grande.

El padre de familia le dijo "¡Órale cabrón!" al idiota irresponsable. Pero se lo sentenció con una voz tan baja, que no pude resistir añadir algo más. ¡Y vaya que lo hice!

Toda moral condena la venganza. ¡Oh, moral tonta, que no sabes del placer del desquite!

Con furiosa violencia lancé mis más terribles improperios al conductor. Su rostro recibió los escupitajos de mi rabiosa boca, convertida en vertedero de todos los infiernos. Como es costumbre ente mexicanos, con mis delirantes insultos puse en duda la honra de la prosapia del infeliz tipo.

Los testigos, mudos de la impresión sólo vieron a un lívido chofer que nada, absolutamente nada me replicó. ¡Cómo disfruté ese satánico silencio, premio de mi conducta! Yo era un demonio que reinaba en su justo principado. El papá tomó a la asustada bebé en brazos. ¿Lloraba porque segundos antes un imbécil motorizado iba a arrancarle la vida o porque ahora frente a ella un loco impío a gritos estentóreos acusaba de locura carretera a un loco en automóvil? La anónima familia miró con piedad a aquel hombre que había estado a punto de atropellarla. El padre ya no estaba indignado con su agresor. La conmiseración reinaba en el lugar. El tráfico, brevemente detenido por un semáforo en rojo, era ahora una gelatina congelada a punto de descuajarse. Al abandonar la escena, unas diabólicas carcajadas de satisfacción aderezaron mis pasos.

Hoy pude burlarme un instante de este mundo que científicos, panteístas y religiosos por igual, quieren venderme como si fuese asombrosamente bello en su regularidad.

viernes, 4 de diciembre de 2009

Diosito:

DIOSITO:

Este año te llevaste a mi cantante favorito:
Michael Jackson,

a mi actor preferido:
Patrick Swayze,

a mi actriz favorita:
Farrah Fawcett,

y a mi escritor preferido:
Mario Benedetti.


Quiero decirte que también tengo un político preferido, ¡¡¡y el año aun no termina!!!

¡¡¡Lúceteeee!!!

jueves, 26 de noviembre de 2009

Clarice cara mia sposa. KV. 256

Clarice cara mia sposa. KV. 256, Mozart


Clarice cara
Mia sposa dev'essere
Per la magnetica
Virtù simpatica,
Voglio convincermi
Colla gramatica,
Colla retorica,
Logica e fisica,
La matematica
Non può fallar.


Don Timoteo:
Piano per carità . . .

Capitano:
Se in questa musica
Non siam unisoni
Tritoni e dissoni,
Vuo' fulminar.
Dell'arte medica
Con tutti i recipi,
Con mille cabale
Dell'aritmetica,
Degli avvocati
Con tutti gli et caetera,
Voi lo vedrete,
Voi lo sapete.
Saprò trionfar.

Don Timoteo:
Caro Signor Dottore,
Lasciale almen ch'aflch'io Vi dica una ragion . . .


Capitano:
Con carte e sarte
Con nautica bussola
D'un cor amabile
La cinosura
Certa e sicura
Saprò ritrovar.
Se mi diceste
Che cosa impossibile,
Quel vostro petto
Di tigre inflessibile
Con nn fendente
Vorrei spalancar.

Don Timoteo:
Molto tenuto io sono
Alle finezze sue;
Ma cospettaccio!

Capitano:
Ma se poi facile
Siete e pieghevole,
Cento bucefali
Vuo' che s'attaccnino,
E Salamanca,
Firenze e poi Tunisi, Londra,
Berlin, Roma, Torino e Padova,
Amsterdam, Montpellier, Livorno e Genova,
Vuo' testimoni
Dell'inclito merito
Della mia bella,
Dell'impareggiabile
Sposa adorabile
Del celeberrimo
Dottor giuridico,
Medico, fisico,
Che tutto il mondo
Vedrem stupefar.

lunes, 23 de noviembre de 2009

La sonrisa de la razón



Quizá sea que estoy enamorado de su pensamiento, pero yo encuentro más simpática la sonrisa de Hofstadter (a la derecha) que la de Hopalong Cassidy (a la izquierda).

jueves, 29 de octubre de 2009

¿Quién es filósofo?

Enrique Arias Valencia

¡Cuánta sabiduría he leído aquí!

Por cierto, que el primero que rechazó ser "sabio" fue Pitágoras, y por eso acuñó el término "filósofo", que era un término humilde para referirse a un "amante de la sabiduría".

Por eso digo que yo no soy ni erudito ni sabio, pero sí soy filósofo, y la mera neta del Planeta, a veces llego a ser genial, como todos ustedes también lo han sido en estos posts.

¡Saludos filosóficos, mis geniales amigos!
_________________
Sé que soy un hombre, pero no sé lo que es el hombre.

domingo, 18 de octubre de 2009

Suerte te dé Dios

Enrique Arias Valencia

Una monja y un cura jugaban al golf.

En el primer hoyo la monja realiza un drive perfecto sobre el green. El cura hace lo mismo. La monja acierta al hoyo pero el cura falla y dice:

- ¡Maldita suerte infeliz! Fallé.

Sonrojada por la maldición, la monjita regaña al sacerdote y le dice:

- Padre, no diga eso o Dios hará que caiga un rayo sobre usted.

Pero el cura pelafustán continuó maldiciendo y quejándose hasta el hoyo número 18 sobre el cual se escucharon truenos en el cielo. De pronto, un relámpago se precipitó y mató la monja.

Lleno de miedo, el cura vio que el cielo se abría, y entonces escuchó la atronadora voz de Dios, quien exclamó iracundo:

- ¡Maldita suerte infeliz! Fallé.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Encuentro

Por: Simbol

Fue un fúnebre momento, quizás a medio día
Inesperadamente, y en una calle oscura
De frente me encontré con ¡¡La Filosofía!!
Con su traje de Papa, su bastón y tonsura.

No venía sola, no. Que tenía compañía
Un viejito algo torvo de mala catadura
Que le hablaba al oído y a veces sonreía
Y ella le contestaba, con algo de amargura.

Le dije: ¿Con quien andas que parece tu esclavo?
¡Pues hombre! ¡Con quién más que con mi fiel Gustavo!
¿Y qué es lo que le dices que suena como un llanto?

Pues que me han remitido innumerables quejas
De una de sus mas fieles y obedientes ovejas:
Me refiero a Toledo. ¿Por qué joderá tanto?

viernes, 4 de septiembre de 2009

Oración indispensable (revisada)

Padredawkins* o Dawkinsnuestro

Enrique Arias Valencia

Dawkins ateo que estás en las ciencias.
Memetizado sea tu nombre.
Venga tu ingenio.
Hágase la voluntad de la naturaleza
así en las plantas como en los animales.
El gen nuestro favorable dánosle hoy,

para la lucha por la existencia
de cada día.
No perdones nuestras creencias
así como nosotros no perdonamos
aquellas que a la razón más ofenden.
No nos dejes caer en la religión,
y líbranos de Dios,
en un santiamén.


Juro que fue el Espíritu de la Naturaleza quien me inspiró en revelación darwinista la línea que se refiere a la lucha por la existencia y la supervivencia del más apto. EAV

Gracias sean dadas a San Atilio, quien en batalla escolástica batió una herejía que se había trasminado en el texto del Evangelio.

* Título sugerido por Manuel. Doy Fe.

domingo, 12 de julio de 2009

¿Ha dicho Reli… qué?

Enrique Arias Valencia


Tutto nel mondo e burla.
L'uom e nato burlone,
nel suo cervello ciurla sempre la sua ragione.
Del poeta Arrigo Boito, para Verdi, en Falstaff

Según los ateos, Dios no es capaz de crear, ni siquiera a partir de la nada. Felizmente, quien sí puede crear es el poeta, y lo hace a partir de las palabras. Y es así que fue Fernando G. Toledo quien aportó la mejor traducción para el título del documental Religulous, de Bill Maher. Nuestro querido amigo denominó Religidículo su post del sábado, 18 de octubre de 2008, en el cual incluyó un tráiler de la cinta.

Barullo le pasó el link a Fernando, y en Razón atea tuve noticia de la producción. En los comentarios al post Atilio aclaró que Bill Maher, el simpático presentador del irreverente documental es “Hijo de judía y católico, es ateo, nuevamente un caso de sentido común”.

Pues bien, ayer, mi católica amiga Rosa Angélica me invitó al cine, y grande fue mi sorpresa cuando me dijo que la película que veríamos era Religulous. En México la llamaron Reli… qué?

¡Una cristiana y un ateo! En ese momento creí recordar que alguna vez Francisco Soler Gil (en el bando cristiano) y el astrofísico doctorado en Filosofía Martín López Corredoira (todo un súper ateo) hicieron el camino de Santiago, si bien no pude encontrar la fuente, y ésta quizá no sea sino mi decadente imaginación.

El título en español de Religulous me trajo a la memoria la tristemente célebre ¿¡Y tú qué sabes!? Grande fue mi sorpresa cuando Bill Maher se chorea a Andrew Newberg, uno de los protagonistas de la peli New Age sobre la conciencia.

Reli… qué? aborda una inquietante cuestión: si los creyentes basan su fe en ninguna prueba, pueden hacer cualquier cosa con tal de instaurar su opinión sobre cualquier otra.

El filme hace uso de un humor cáustico que en algunos pasajes llega a ser vulgar y predecible. Los insultos a la Virgen María están fuera de lugar no porque la Virgen María sí existe, sino porque al ser yo un ateo irracional y esteticista, siempre echaré de menos un toque de astuta elegancia entre las filas del Nuevo Ateísmo.

La Virgen María es una misteriosa metáfora de lo telúrico, de aquello que habla desde la montaña. Es la voz de la materia que siempre permanece: esa es la prueba de su virginidad, y de ninguna otra cosa.

No hay que olvidar que en el finale de El carnaval de los animales los burros están a punto de tener la última palabra, y si se trata de un asunto de razón contra devoción, que sea entonces la más aguda de las ironías la que prevalezca, y no el simplón canturreo de los que sólo saben negar, pero son incapaces de afirmar.

Con lo que sí estoy de acuerdo es con el excelente final. Con todos los huevos del mundo, Maher advierte que la religión es peligrosa porque se basa en la falsedad, y su suicida convicción acerca de lo que ella llama el misterio de la existencia amenaza con terminar con el planeta, devorando con miedo aquello que debería causarnos reverencia por su propia valía: la vida misma.

Por lo tanto, desde mi diván de placer enfebrecido lo que propongo, pues ¡oh, ateos! es un ateísmo elegante, y elegante entre los haya.

miércoles, 25 de marzo de 2009

¿Cuándo es tiempo de carcajearse?

Enrique Arias Valencia

Yo mismo me he ceñido
esta corona, nido de rosas,
señal del que ríe, sin prisas,
de la frente abarcadora,
yo mismo he santificado la risa.
Friedrich Nietzsche, Así habló Zaratustra *

Parece que hay una epidemia de mal humor en Internet. Allá lejos, hace tiempo que subí a Youtube un video en cuya ficha técnica se aclaraba que se trataba de una parodia de un tema del compositor Juan Gabriel. No creo que mi engolada voz sirva como desorientación de que lo que hago sea en serio, pero de todas formas los chicos de SBMG Norte no se anduvieron por las ramas y pidieron a la más famosa página de videos que retiraran el material audiovisual en cuestión quesque porque infringe los derechos de autor.
La notificación no logró quitarme la sonrisa, pues irónicamente, parece que los chicos se tomaron en serio mi voz; cosa que les agradezco. Si leen este artículo, y desean hacerme una audición para grabar con ellos, incluso estoy dispuesto a firmar un contrato con SBMG Norte.
Pero para como están las cosas, creo que vosotros, amados lectores y videoescuchas ya no podrán reírse de mi terrible voz, y mientras no surja alguna otra eventualidad, sólo podrán reírse de mí cuando me lean.

También estoy en contra de la creación de ciclopistas en la Ciudad de México, pues siendo yo peatón nunca ha habido un solo ciclista que me ceda el paso.

Un saludo cordial, y que el Sagrado Círculo Cuadrado os ampare.
------
*La versión versificada es mía.

lunes, 23 de junio de 2008

El materialismo idealista de Gustavo Bueno

Enrique Arias Valencia

ADVERTENCIA PRELIMINAR:
El siguiente texto no pretende ser una crítica dogmática del materialismo filosófico, sino un ensayo de crítica, basado en la destrucción de la tradición occidental con un proceder esteticista y jovial. La lectura de este texto en voz alta en una reunión con mis amigos, llevó a las caracajadas a uno de ellos, y a observar que yo soy un nihilista. Por el contrario, un airado lector de la red advirtió deshonestidad intelectual en mi página. En todo caso, yo juzgo mi ensayito como irreverente y gracioso. Tiempo ha que los políticos saben que pueden ser caricaturizados. ¿Llegará el tiempo de que las ideas también lo sean? No esperéis a que ese tiempo llegue; tomad vosotros la iniciativa, pues hay quien amenaza con quedarse hasta con vuestra sonrisa. De cualquier manera, quizá lo más valioso de este documento esté en las apostillas de Fernando G. Toledo, en las que se refutan mis tesis.

El idealismo y el materialismo filosóficos son dos caras de la misma moneda.

Demostración: tanto el materialismo filosófico como su contrapartida idealista afirman poseer un conocimiento indiscutible de las condiciones inherentes del universo. Luego entonces, según esta definición, ambos son idealismo. Sin embargo, esta misma definición sujeta las ideas a especificaciones estrictamente dadas, esto es, a materia. Así que, ambos son, en este caso, materialismo.

Desarrollo: el materialismo supone que todo, incluso la conciencia, está contenido en la materia y se sujeta a fuerzas materiales o leyes de la materia. No obstante, a partir de que la materia ostenta propiedades concretas, como las adjudicadas en fuerzas o leyes o géneros de materialidad M1, M2, M3, es por consiguiente, ideal. *

Sin lugar a dudas el materialismo filosófico nos permite una explicación del mundo con una óptica rigurosamente idealista, como la impecable diferenciación y actividad de aquellos géneros que se toman como representativos de la materia: M1, M2, M3. Por lo tanto, el materialismo filosófico es una forma de idealismo.

Por otro lado, el idealismo presupone que el universo entero, incluyendo la materia, está contenido en la idea. Con todo, si el universo es y sólo puede ser la idea, esto es dado inmediatamente y no tiene manera de ser otra cosa más que sí mismo, por consiguiente no es ideal sino material, porque la materia es lo dado sin mediación. Por lo tanto, el idealismo es una forma de materialismo.

1° Escolio: lo que se ha hecho con Bueno hacedlo con Leibniz, y podréis hablar del materialismo de Godofredo.

Pasatiempo: intercambiad las palabras mónada y género de materialidad en las obras de los autores mencionados en el escolio. Quizá obtengáis vuestra propia explicación del mundo. Si necesitáis una M más, no dudéis en incorporarla: que la materia no os limite.

2° Escolio: Si eres idealista, prueba a decirle a Gustavo Bueno: “¡Usted no sabe de la materia más que yo!”. Si eres materialista, también puedes decírselo.


3° Escolio: Si eres idealista, prueba a decirle a Gustavo Bueno: “¡Usted no sabe de la la materia trascendental (M), más que yo!”. Si eres materialista, también puedes decírselo.**



-------


* Crítica de Fernando G. Toledo: ¿Qué menjunje es éste? El fragmento pide el principio de identificar materia exclusivamente con materia primogenérica (por eso habla de propiedades sujetas a «fuerzas»). Sin embargo, luego, a pesar habla de que hay tres géneros de materialidad y entre ellos M3 (ideal), dice que la materia es (sólo) ideal.

**Refutación de de Fernando G. Toledo: ARIAS: "No, hombre. La frase correcta deberías escucharla en tus oídos: «¡Usted no sabe de idealismo más que yo!»".

-------

Juro por Dios y por Su Majestad que no he leído El mito de la felicidad, y que el título de este ensayo es fruto de un devaneo propio, y que no tiene que ver con el subcapítulo 1 del capítulo 12 de dicho libro: ¡Una de cal por las que van de arena!