lunes, 30 de noviembre de 2009

Sor Juana y el Arzobispo

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Nuestra monja sor Juana y el arzobispo Aguiar y Seixas en un diálogo imaginario, muy gödeliano y paradójico.
Enrique Arias Valencia

domingo, 29 de noviembre de 2009

Himno de alabanza, gozo y templanza en la OFUNAM

Enrique Arias Valencia

El alemán se figura a Dios mismo preparándose a cantar himnos.
Friedrich Nietzsche



1. Sinfonia. I. Maestoso con moto – Allegro

Minutos antes de que comenzase la solemne sinfonía, el entrañable amigo Pepe Sosa me decía, que aquel que escuchare esta composición con atento oído encontraría, entre amenísimas y caras melodías, influencias del siempre bien amado Beethoven. En el programa de mano fui avisado de la influencia del espíritu de Bach nomás despuntar el movimiento coral, de vocal bonhomía. No obstante, lo más delicioso, hijo de mi natural bordonería, fue encontrar en esta obra influencias ni más ni menos que del propio Mendelssohn, ¡quién lo diría! Es así que tras la épica fanfarria de los trombones, el segundo sujeto del primer movimiento me trajo a la memoria sus sinfonías Escocesa e Italiana; así como el Sueño de una noche de verano.

II. Nietzsche se deleitaba en sostener “¡Qué poco basta para ser feliz!” El segundo movimiento es mucho más que una ensoñación, un ambiente libre de las limitaciones del espacio y las traiciones del tiempo, una disposición anímica que sor Juana expresó en unos villancicos dedicados a la fiesta de la Concepción de 1689:





¡Un instante me escuchen,
que cantar quiero
un instante que estuvo
fuera del tiempo!


En La revelación y los días, lírico y ensayista, Javier Sicilia sostiene que “el dominio absoluto de sí mismo corresponde al desasimiento profundo del yo, es decir, a la pobreza espiritual”. El Allegretto un poco agitato me trae a la memoria la estructura perfecta del Poco Allegretto de la Tercera Sinfonía de Johannes Brahms. Si bien la sosegadísima pluma de Mendelssohn perfila una partitura que, de nuevo, me conduce a los aires celtas que el compositor seguramente escuchó en el tiempo en que compuso la obra que ahora nos ocupa. Tiene razón Nietzsche cuando afirma en su aforismo que “Sin música la vida sería un error”.

III. El Adagio Religioso recuerda el serenísimo riachuelo que recorre el Adagio molto e cantabile – Andante moderato de la Novena Sinfonía de Beethoven. También me evoca, quizá por lo devoto, el Feierlich de la Sinfonía Renana de Schumann. Madurez prematura, podríamos decir. Recordemos que Nietzsche decía que para ser feliz, “El sonido de una gaita resulta suficiente”.

IV. Y llegamos así al cuarto movimiento de la obra. Mendelssohn entendía que esta era la segunda parte, la primera era propiamente la sinfonía. Por eso esta sección comienza con el número 2. Coro, soprano y coro femenino. El Allegro moderato maestoso – Animato, trae de nuevo el llamado de los trombones de la sinfonía. Allegro di molto: Lobt den Herrn mit Saitenspiel. Molto più moderato ma con fuoco.

3: Recitativo y aria del tenor (Allegro moderato). De nuevo advierto esta serena pasión que sólo el romanticismo pudo cultivar y que hizo de esta emoción en particular, un intempestivo oxímoron. La primera vez que escuché esta sinfonía fue en una estación de radio llamada XELA, que con el lema “Buena música desde la Ciudad de México” me inició en muchas obras del repertorio clásico, hace mucho, mucho tiempo. Cuando transmitían Himno de alabanza aseguraban que la obra constaba de once movimientos. En la Wikipedia alemana aseguran que tiene diez. Tristemente, XELA salió del aire al despuntar el 2002. En el programa de mano del concierto del domingo dan cuenta de los cuatro movimientos formales de una sinfonía.

Por lo vocal, lo coral y lo extensa, yo la tenía junto a la Sinfonía de los mares, de Ralph Vaughan Williams, si bien los estilos musicales de Mendelssohn y Williams tienen muy poco en común. ¡Pero ambas arrancan con gloriosa fanfarria!

4. A tempo moderato es casi una resurrección del ambiente del Allegretto un poco agitato.

5. Dueto de soprano y mezzosoprano. Coro. Andante.

6. Tenor. Allegro un poco agitato. Allegro assai agitato. Tempo I, moderato. Soprano. Die Nacht ist vergangen!

7. Coro. Allegro maestoso e molto vivace. Sobrecogedora cita de san Pablo: “La noche está muy avanzada y ya se acerca el día. Por eso, dejemos a un lado las obras de la oscuridad y pongámonos la armadura de la luz” (Romanos, 13, 12).

8. Coro. Coral: Andante con moto. Un poco più animato.

9. Dueto: Soprano y Tenor. Andante sostenuto assai.

10. Coro final. Allegro non troppo. Più vivace.

Salmo 96: “¡Cantad al Señor un cántico nuevo; cantad al Señor, habitantes de toda la tierra!”

Maestoso como I

(1 Crónicas, 16, 8-10):

¡Alabad al Señor, proclamad su nombre,

testificad de sus proezas entre los pueblos!


Como dirían Schiller, Beethoven y Wagner, la música une de nuevo lo que la costumbre austera separó. Allá, en el coro cantan Patricia Palacios, Claudia Sofía, Adriana R. y su esposo José Luis Sosa. Entre el público, muchos buenos amigos y un servidor. Dionisos, el Dios de la alegría, no sabe de separaciones y todo lo reúne con la música embriagadora.

Y en una espiral que regresa al primer sujeto de la sinfonía, se teje un hilo sutil, de bronce fiel entre los trombones y los tenores. Al final, mi acendrado ateísmo va a morir a las playas de las artes. Heroicos tenores que resucitan el motivo de los metales del primer movimiento. Palabras del Salmo 150:




Alles, was Odem hat, lobe den Herrn,
Halleluja, lobe den Herrn!

Todo lo que respira alaba al Señor,
¡Aleluya, alabado sea el Señor!


Según Nietzsche, Dios es la máscara de la nada. En mi anillo intempestivo, espiral del motivo de los trombones, descubro asombrado que Dios es la máscara del prójimo y el prójimo es la máscara de Dios. Es así que el paso al misticismo musical es inevitable. Jacob es el hombre que se atreve a agarrar el talón de Dios para exigir una bendición, y Dios le concede lo pedido. Luego, soy un ateo en busca de Dios.

En medio del canto coral, los ecos místicos de San Pablo nos demuestran que Dios puede invitarnos a vivir un delirio de amor. Para los místicos es muy clara esta expresión de Benedicto XVI: “Amor a Dios y amor al prójimo son inseparables, son un único mandamiento”. El místico nos hace ver que es posible vivir un amor pleno y perfecto, que trasciende los límites y defectos de lo humano. Y sin embargo, sólo es en lo imperfectamente humano, demasiado humano, donde podemos vivir la verdadera vida del amor perfecto. El poeta Javier Sicilia descubre ese aspecto místico de la vida transfigurada por la caridad del prójimo con estas palabras: “A Dios sólo se le puede amar en lo humano y sus contradicciones”.

¿Qué es el amor? Camino del concierto mi querido y afectuoso amigo José Luis Sosa, pianista del Coro Filarmónico Universitario, y yo charlamos sobre este asunto. ¿Existe el amor? Yo, el peor de los ateos, tengo una gallarda respuesta para tan arriesgada pregunta. El único amor que conozco es el del prójimo. ¿Qué es el amor? El amor ha cantado frente a mí este día, y me extendió su abrazo generoso en las queridas personas que reconocí en el lleno total de una sala de conciertos del sur de la Ciudad de México, pedregal que enmarca un remanso para el alma.

La cordialidad de aquel que extiende su mano generosa para alabar al Señor por medio del amor concreto, del amor visible, del cariño que comparte lo mejor de su trabajo, de su voz, de su canto a un Dios que para mí hace mucho, mucho tiempo que yace desconocido en la tumba más oscura y vacía de mi corazón.

***


Félix Mendelssohn

Sinfonía No. 2 en Si bemol Mayor, op. 52

Sinfonie Nr. 2 in B-Dur op. 52, „Lobgesang“ von Felix Mendelssohn Bartholdy (1840).

OFUNAM, Tercera Temporada, Programa 7. Domingo 29 de noviembre de 2009, 12:00 hrs.

Amén del Himno de alabanza, el concierto incluyó la Obertura Ruy Blas, op. 95, también de Mendelssohn.

Alun Francis, director artístico; Eugenia Garza, soprano; Anna Fischer, mezzosoprano; Jeffrey Lloyd-Roberts, tenor; Coro Filarmónico Universitario y Coro de la Escuela Nacional de Música: Samuel Pascoe, director concertador. Orquesta Filarmónica de la UNAM, Sala Nezahualcóyotl, Centro Cultural Universitario, México, Distrito Federal.

Reseña de Breaking the Spell

Breaking the Spell: Religion as a Natural Phenomenon
(Rompiendo el Hechizo. La religión como fenómeno natural)

Daniel Dennett, 2006.
ISBN: 067003472X


Rompiendo el Hechizo - Daniel C. Dennett
Idioma: Inglés


Una de las obras más populares del gran filósofo y científico americano Daniel Dennett, profesor de la Universidad de Tufts y autor de numerosos libros y artículos de gran interés.

Dan Dennett es una de las figuras públicas más importantes en el ateísmo sin complejos que salió a la luz en los últimos años. Es también un filósofo diferente, mucho más preocupado con demostraciones científicas de sus afirmaciones y concentrado en problemas del mundo real que le lleva, entre otras cosas, a no utilizar lenguaje técnico filosófico pues este “está lleno de errores”.

El libro se divide en tres partes. En la primera se resuelve la pregunta sobre si la ciencia puede y debe estudiar el fenómeno religioso.

La segunda parte utiliza la teoría de la evolución y la memética para explicar tales fenómenos.

Y la tercera analiza la situación actual.

Como todos los libros de Dennett, hay una cantidad impresionante de análisis empírico/científicos, algo raro en un filósofo, todo en un estilo claro y poco combativo. Los argumentos y pruebas expuestos son suficientes.

El libro está repleto de sentido común y pone en evidencia los graves errores cognitivos y morales que las creencias religiosas provocan. Es una obra necesaria para todos aquellos que quieran comprender el tema o elevarse más allá del pensamiento parroquial del sistema de creencias propio.

La utilización de la memética es, por supuesto, cuestionable para aquellos que no están de acuerdo con tal propuesta. Pero cuando se compara el poder predictivo y descriptivo de los memes con la abundancia de categorías imaginarias que los demás filósofos usan, la objeción se pone en perspectiva. Además, algunos descubrimientos recientes en neurología sugieren fuertemente la posibilidad real de memes.

En todo caso, es un gran libro que merece ser recomendado como los demás libros del mismo autor a todos aquellos que quieran perder su fe sin necesidad de llenarse de odio.

***


Autor de este post: Atilio

Gracias al Dr. Gen por la reproducción de esta reseña.

Hay versión española:

Spanish - translation by Felipe de Brigard as Romper el hechizo: la religión como un fenómeno natural, Madrid: Katz 2007. ISBN 9788496859005

Enlaces de interés:

Dr. Gen, donde se publicó originalmente esta reseña.

sábado, 28 de noviembre de 2009

Sor Juana y Aragón

Fragmento de San Pedro Nolasco, de Sor Juana Inés de la Cruz

Enrique Arias Valencia

El proyecto estético de sor Juana consistía en una obra de arte que abarcase todos los temas, todas las naciones del imperio español, todo el conocimiento.

En uno de sus poemas menciona al Reino de Aragón, con ocasión de la fiesta de San Pedro Nolasco, fundador de los redentores de la Orden de Nuestra Señora de la Merced. Comerciante activo en Valencia, Pedro Nolasco habría nacido en Barcelona o en el Mas Santas Puellas, cercano a Carcasona (Languedoc), alrededor de 1180. Si bien en su poema sor Juana sostiene que dicho santo era francés,* las alusiones a Aragón se deben en primer lugar, a las labores de Nolasco a favor de los cautivos de Valencia. En segundo lugar, a que fue el rey Jaime I de Aragón quien consintió la fundación de la Orden de Pedro. Y por último, a que fue el obispo de Barcelona quien le dio la instrucción canónica. Por lo tanto, la vida de Nolasco estuvo indisolublemente ligada a Aragón.

La orden de los mercedarios tuvo un importante papel en México. En forma amorosa y discreta, los colores de Aragón pueden verse en el Templo de Nuestra Señora de la Merced, en la calle de Arcos de Belén, en el Distrito Federal. Ahí, en el altar está un escudo con los colores amarillo y rojo. Durante cerca de diez años, mi familia vivió en la misma manzana donde se aloja el templo, de arioso altar barroco. Sin olvidar el enorme convento que dio nombre a todo un barrio de la ciudad novohispana: el Convento de la Merced, en el corazón de la ciudad. Hasta uno de los más concurridos mercados se llama así: La Merced.

Durante el barroco los villancicos se cantaban en cualquier época del año, no sólo en navidad.

Reproducimos aquí un fragmento del parágrafo 234 de los Villancicos de San Pedro Nolasco de 1677. No está de más señalar el detalle de que el escudo de los mercedarios luce las famosas barras gules y oro que se asocian con Aragón y Barcelona. La primera vez que un servidor vio esos símbolos era un partido de balompié televisado. Fue mi hermano quien me explicó los caracteres del Barça.

Sor Juana hace eco del célebre estandarte. El amable lector disculpará que yo confiese con cinismo sincopado que en las lineas de sor Juana encuentro mucho de la pasión futbolística: hay gloria, celebración, una flamante escuadra, triunfo y hasta lo que hoy identificamos con las barras del Barça, con un futbolista francés jugando en sus filas. Por lo tanto, sor Juana tenía bien presente el Reino de Aragón en su obra poética, verdadera Inundación Castálida.


En la Mansión inmortal
donde no habita la pena,
que es toda de gloria llena,
Jerusalén celestial
ya libres de todo mal
los espíritus gloriosos
todos celebran gozosos
de Pedro el triunfo feliz
que unió la francesa lis
a las barras de Aragón;
entre tan santo escuadrón
él muestra más bizarría,
por ser hijo de María.


Sor Juana Inés de la Cruz, a 1677

*Susie en Vida Natural ha hecho este interesantísimo descubrimiento: "En los tiempos de sor Juana Inés de la Cruz el territorio donde nació San Pedro Nolasco era francés pero no cuando nació el santo que era de la corona de Aragón, por lo tanto sería un santo aragonés o catalán, si se quiere".

viernes, 27 de noviembre de 2009

¿Qué es el aburrimiento?

Enrique Arias Valencia

Los notables me han preguntado si amo el mundo, y siendo quienes preguntan quienes también sostienen que el aburrimiento lo usa la naturaleza para exhortarnos a crecer, y que en eso consiste su acicate, he contestado con los siguientes malos versos, para aquellos que creen que así también se crece

La persuasión del aburrimiento es en mi caso
tan sólo es un mortal fracaso,
pues al no haberme aburrido
si éste a mí me sorprendiera
por asombrarme en vez primera
aburrido yo no estaría
pues en novedad el sentimiento
en mí se disolviera.
¿Qué es el aburrimiento?
Un vano intento de la espiral del crecimiento.

jueves, 26 de noviembre de 2009

Clarice cara mia sposa. KV. 256

Clarice cara mia sposa. KV. 256, Mozart


Clarice cara
Mia sposa dev'essere
Per la magnetica
Virtù simpatica,
Voglio convincermi
Colla gramatica,
Colla retorica,
Logica e fisica,
La matematica
Non può fallar.


Don Timoteo:
Piano per carità . . .

Capitano:
Se in questa musica
Non siam unisoni
Tritoni e dissoni,
Vuo' fulminar.
Dell'arte medica
Con tutti i recipi,
Con mille cabale
Dell'aritmetica,
Degli avvocati
Con tutti gli et caetera,
Voi lo vedrete,
Voi lo sapete.
Saprò trionfar.

Don Timoteo:
Caro Signor Dottore,
Lasciale almen ch'aflch'io Vi dica una ragion . . .


Capitano:
Con carte e sarte
Con nautica bussola
D'un cor amabile
La cinosura
Certa e sicura
Saprò ritrovar.
Se mi diceste
Che cosa impossibile,
Quel vostro petto
Di tigre inflessibile
Con nn fendente
Vorrei spalancar.

Don Timoteo:
Molto tenuto io sono
Alle finezze sue;
Ma cospettaccio!

Capitano:
Ma se poi facile
Siete e pieghevole,
Cento bucefali
Vuo' che s'attaccnino,
E Salamanca,
Firenze e poi Tunisi, Londra,
Berlin, Roma, Torino e Padova,
Amsterdam, Montpellier, Livorno e Genova,
Vuo' testimoni
Dell'inclito merito
Della mia bella,
Dell'impareggiabile
Sposa adorabile
Del celeberrimo
Dottor giuridico,
Medico, fisico,
Che tutto il mondo
Vedrem stupefar.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Chabrier: "España"



Canta: Wenarto
09 de mayo de 2007

A Séville, séjour
Où les roses,
Sous le ciel chaque jour
Sont écloses,
Ah! viens; là, sur nos pas,
Tout s'éclaire;
Le plaisir ne craint pas
La lumière.

O soleil, ta clarté
Qui nous éveille
Fait éclore, ô gaîeté,
Ta fleur vermeille.
C'est toi seul qui remplis
D'ardeur les âmes
Et, ces yeux, tu les fis
Avec tes flammes!

Brûlantes comme elles,
Que les nuits sont belles!
L'astre qui scintille
Au ciel noir
Rit sous la mantille
Du soir,
Pas d'ombre qui voile
Une seule étoile.

Des parfums dans l'air, des chansons,
Des filles, des garçons
A peine effleurant l'espace,
S'enlacant
Se bercant,
Dans un songe heureux qui passe,
Douce fleur
Dont le coeur
Garde longtemps la fraîcheur.

Entendez-vous ce bruit joyeux et clair?
La ville entière est en fête!
La banderille étincelle dans l'air,
L'espada brille et s'apprête,
Et le taureau bondit comme un éclair!

Olé! Alza! Anda!

(to beginning)

Ah! sous ce ciel éclatant,
Allons vivre!
Tout enivre!
Ah! C'est là! Olé, Ah! Ah!

martes, 24 de noviembre de 2009

La verdad, de donde venga

Enrique Arias Valencia

Desde mi punto de vista, las ideas son materiales, pero no son físicas. Ahora bien, he advertido lo que parece un interesante empate entre esta tesis que he tomado en préstamo al materialismo filosófico, por una parte, y en un sistema radicalmente distinto, la teoría de Douglas Hofstadter cuando se pregunta ¿Por qué un fragmento de materia es capaz de pensar en sí mismo? En una de sus más brillantes respuestas Hofstadter sostiene que:

“Cuando reflexionamos acerca de la vida humana de esta forma, resulta curioso el hecho de que seamos conscientes de nuestros cerebros en términos no físicos (como, por ejemplo, de deseos o creencias) mucho antes de que lo seamos en términos neurológicos de bajo nivel. (De hecho, la mayoría de la gente nunca llega a estar en contacto con su propio cerebro a este nivel)”.*


Pareciera que con lo expuesto por Hofstadter se valida la tesis de la efectividad del tercer género de materialidad del sistema del materialismo filosófico: M3, a saber, las materialidades eidético-esenciales.

Todos los cuerpos físicos tienen masa y duración en el tiempo.

Todos lo que tiene masa tiene extensión en el espacio.

Todo lo que tiene extensión en el espacio, está formado por átomos.

Sin embargo, las ideas:

No tienen masa ni duración en el tiempo. Por lo tanto, tampoco están formadas por átomos. Luego, no tienen extensión espacial. ¡Su extensión es conceptual!

Por ejemplo:

¿Cuándo dejará de ser válido que dos más dos sean cuatro? Luego, esta idea no tiene duración en el tiempo. ¡Si hasta parece eterna!

¿Cuántos átomos se necesitan para formar la idea de la libertad? ¿Cuál es su extensión en el espacio? Luego, la idea de libertad no está limitada por el espacio y el tiempo.

Las ideas se alojan en el cerebro, el cerebro es físico; pero las ideas no son físicas, constituyen un género de materialidad aparte. Por eso afirmo que pareciera que con lo expuesto por Hofstadter se valida la tesis de la efectividad del tercer género de materialidad del sistema del materialismo filosófico, M3, tal y como aparece en la Enciclopedia Filosófica Symploké:

"El tercer género de materialidad (M3) comprende todos los objetos abstractos, entendiendo por tales las relaciones objetivas entre las partes de M2 a través de M1, y de las partes de M1 a través de M2. Estas relaciones objetivas constituyen la "estructura" misma del Mundo".


Supongamos que la idea de número no sea eterna; por reducción al absurdo podemos probar que es falso que no sea eterna, pues los números que se advirtieron desde que se contabilizaron por escrito deberían mostrar variaciones con los actuales. O sea, la idea de número se muestra como si fuese eterna.

Sin embargo, si la idea de número decayera, y por tanto, nuestra idea de número con ella, ¿nos daríamos cuenta?

Teorema del hombre sucio: Si bien tenía razón Heráclito cuando sostuvo que no puedes bañarte dos veces en el mismo río, lo que sí puedes hacer es usar una y otra vez la idea de río, incluso aunque nunca te bañes en río alguno; incluso si nunca te bañas.

¡Prueba tú mismo el teorema!

Problema físico:

Todos los objetos físicos son extensos.

¿Cuál es la extensión de la idea de río?


* Hofstadter, Douglas, Yo soy un extraño bucle. ¿Por qué un fragmento de materia es capaz de pensar en sí mismo? Traducción: Luis Enrique de Juan Vidales, Barcelona, Tusquets, 2008, p. 219. En este blog hay reseña de la obra: I Am a Strange Loop

lunes, 23 de noviembre de 2009

La sonrisa de la razón



Quizá sea que estoy enamorado de su pensamiento, pero yo encuentro más simpática la sonrisa de Hofstadter (a la derecha) que la de Hopalong Cassidy (a la izquierda).

sábado, 21 de noviembre de 2009

Poema 140 de Sor Juana

GLOSA
En que describe la catástrofe de las dichas y aun deseos
de los Amantes.

Sor Juana Inés de la Cruz

Si de mis mayores gustos
mis disgustos han nacido,
gustos al Cielo le pido,
aunque me cuesten disgustos.

¡Oh qué mal, Fabio, resiste
mi amor mi suerte penosa,
pues la Estrella que me asiste,
de una causa muy gustosa
produce un efecto triste!
Porque mis pesados sustos,
que padezco desiguales
en mis pesares injustos,
no nacieron de mis males,
sí de mis mayores gustos.

Y de manera me ordena
los sucesos mi desdicha,
que, como los encadena,
la futura de una dicha
es posesión de una pena.
Todo lo debo a Cupido:
pues de un favor que me da,
que es siempre de prometido,
aún no está engendrado, y ya
mis disgustos han nacido.

Y aun han hecho efectos tales
de mi Estrella los desdenes,
con efectos desiguales,
que aborrezco ya los bienes
como a causas de los males.
Y así, no llora el sentido
el ver que carezco aquí
de las dichas que he tenido;
porque sólo para ti
gustos al Cielo le pido.

Pues te quiero de manera,
y el bien así me limito,
que al Cielo le agradeciera
si el gusto que a mí me quito,
a ti Fabio, te lo diera.
Que estimo tanto tus gustos,
que, sin mirar mi pesar,
o sean justos o injustos,
tus gustos he de comprar
aunque me cuesten disgustos.

viernes, 20 de noviembre de 2009

Nada de ti

Seguramente Leticia Carrera se lo dedica a su expareja, pero yo se lo dedico a Dios. ¡Es hermosísimo!:

Nada de ti

Mientras tu silencio me dice que agote la esperanza,
los vientos ya me anuncian nuevas voces.
Brujer

Fuente:

Caracol de fuego

jueves, 19 de noviembre de 2009

Chopin Étude Op 25 No.11



Valentina Lisitsa, piano
Chopin Etude Op. 25 No.11 "Winter Wind"

El huneker es una graciosa unidad que mide la cantidad de "alma" de un ser viviente. Un mosquito tiene 0.00000001 hunekers, en tanto que una mujer brava ostenta orgullosa más o menos 100. El nombre hace referencia al crítico musical James Huneker (1857 - 1921), quien escribió el prólogo para la edición de Schirmer de los Estudios de Federico Chopin. En su prefacio al Étude 11 en La menor, Op. 25, Viento invernal, Huneker observó que "Quienes no posean un alma grande, no importa lo ágiles que sean sus dedos, deberán abstenerse de tocarlos". De esta grave advertencia el filósofo Douglas Hofstadter derivó la aguda idea del huneker como estándar de almidad.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Respuesta de Susie a mi Lucanor

El 26/10/09 Susie me contestó con un interesante correo mi post del 10/11/09.

Ya he leído el correspondiente capitulo de El Conde Lucanor y también he visto el vídeo mejicano.

Hay muchas frases para resaltar pero me quedo con esta:

"E daquel día adelante, fue aquella su muger muy bien mandada e ovieron muy buena bida"

Precioso, ¿eh?

Y luego sigue con esto:

"E dende a pocos días su suegro quiso fazer assí commo fiziera su yerno, e por aquella manera mató un gallo, e díxole su muger:
-A la fe, don fulán, tarde vos acordastes, ca ya non vos valdría nada si matássedes çient cavallos: que ante lo oviérades a començar, caya bien nos conosçemos".

Y la moraleja es ésta y viene al final como toca:

"Si al comienço non muestras qui eres,
nunca podrás después cuando quisieres".

¡Había que hacer la revolución feminista!

¿No estás de acuerdo, Ariastóteles? ja,ja,ja,ja,



Por cierto que el principio está todavía muy de actualidad. Porque resulta que el conde Lucanor pide consejo a Patronio sobre si debía a su vez aconsejar a un criado que se casara con una mujer que era muy rica pero la más fuerte y más brava del mundo, a lo que Patronio dijo así:

"Señor conde, si él [criado] fuer tal commo un fijo de un omne bueno que era moro, consejadle que case con ella, mas si non fuera tal, non gelo consejedes.

Me ha resultado muy entretenido tu post y me ha permitido una vuelta a D. Juan Manuel.

Y otra cosa, ¿te refieres al psiquiatra Enrique Rojas?. Muy bueno su libro sobre la ansiedad. No me gustó tanto otra obra suya: "Cómo eres" o algo así que no recuerdo bien el título.

Saludos agradecidos e instruídos.

***

Mi respuesta:

¡Hola, Susie!

¡WoW! Todo lo que has dicho es genial.

1) No me refiero al psiquiatra Enrique Rojas, sino a Enrique Rojas Gamboa, un gran amigo y compañero de trabajos en la Editorial. Por cierto que estos dos Enriques (el psiquiatra y el esoterista) son homónimos de "otro" Enrique Rojas, locutor de una estación de radio, y que es esoterista también, pues ha publicado un libro sobre esos menesteres.

2) Lo que mencionaste del feminismo yo también lo advertí, pero quise conservar el gracioso isomorfismo del Ejemplo XXXV, pues es lo que lo pone en paralelo con Shakespeare, Traven, la peli dirigida por Marcel Pagnol, y un largo y apasionante etcétera.

3) De mi ensayo, me encanta esto: " Finalmente, también me he llegado a enterar de que Alejando Casona actualizó el ejemplo de Lucanor en el Entremés del mancebo que casó con mujer brava; esta última una obra que de la que no he visto ni leído el más mínimo fragmento, y que en consecuencia, en términos de honradez y buena educación no debería yo de comentar siquiera, porque ¿cómo voy a hablar de lo que no he visto? ¿Acaso el lector me creería capaz de semejante cosa?"

4) ¿Podemos dar ejemplo de algo que no hemos vivido en carne propia? ¡Ja ja ja!

¡Salud, paz y una sonrisita!
_________________
Sé que soy un hombre, pero no sé lo que es el hombre.

martes, 17 de noviembre de 2009

Homenaje palimpsesto a José Luis Ferreira

Aurea escribió: NOTA: entiéndase "dar" no sólo por cosas, afecto, cariñitos o palabras lindas, sino sobre todo silencio, sinceridad, a veces indiferencia, comprensión, conocimiento.


¡Y con lo señalado en negritas, lo que dice Aurea se vuelve graciosamente inconsistente!

¡De R I S A Loca!

Ahora bien: ¿Qué es la inocencia?

Inocencia es saber que todo argumento es falaz y toda persona plena de veracidad hasta que a ambas se les pruebe lo contrario.

Como se sostuvo en la marcha atea: "¡Se respetan las personas, se cuetionan las ideas!"

Fuente de la idea principal:

Todo lo que sea verdad.

lunes, 16 de noviembre de 2009

¿Alguien dijo que la vida es injusta?

La vida sería injusta si la vida misma tuviese sentido.

¡Pero la vida no tiene sentido!

Luego, la vida no es injusta.

Enrique Arias Valencia

domingo, 15 de noviembre de 2009

sábado, 14 de noviembre de 2009

¿Qué cómo me parece el mundo?

Enrique Arias Valencia

El mundo me parece demasiado inocente en su crueldad, demasiado cruel en su sinceridad, demasiado sincero en su cinismo, demasiado cínico en su idiotez, demasiado idiota en su inteligencia, demasiado inteligente en su obstinación, demasiado obstinado en su lucha, demasiado luchón en su en su pereza, demasiado perezoso en su perseverancia, demasiado perseverante en su desesperación, demasiado desesperado en su ociosidad, demasiado ocioso en su diligencia, demasiado diligente en su perversión, demasiado perverso en su severidad, demasiado severo en su justicia, demasiado justo en su insensatez, demasiado insensato en su misericordia, demasiado misericordioso en su maldad, demasiado malo en sus agrados, y demasiado agradable en su inocencia.

¡Pero jamás me parece aburrido!

¡Salud, cinismo y una sonrisa!

viernes, 13 de noviembre de 2009

¿Qué pasaría si “q” fuese verdadera?

Enrique Arias Valencia

Sea “q” “algo puede salir de la nada”. En el ensayo “De la nada, nada; inmaculada argumentada” concluí que si nos atenemos al significado estricto de nada, luego, “De la nada, nada”, como indica su título. Ésta es una expresión que hemos tomado en préstamo a Lucrecio y a la tradición materialista en general. Por tanto, la proposición “q” = “algo puede salir de la nada” es falsa según el materialismo estricto.

No obstante, ¿qué pasaría si consideráramos la nada como una analogía de lo indemostrable o por lo menos, de algo tan tremendamente paradójico que, pongamos por caso, sólo sucedió una vez en el remoto pasado, algo tan colosal que bien podríamos considerar como el origen del Universo? ¿Qué pasaría si pudiésemos contar con la nada para explicar el origen del universo?

Después de todo, los matemáticos llaman origen al lugar donde intersecan los ejes X e Y en el famoso plano cartesiano. Ahora bien, de manera muy simpática y humorística, el siempre ameno Isaac Asimov ilustra esto de sacar algo de la nada de la siguiente manera:

“¿Y por qué no? Si 0 = (+1) + (-1), entonces algo que es cero podría convertirse igual de bien en +1 y -1”.*


Asimov otorgó los siguientes valores a la ecuación: 0 = nada; (+1) = energía positiva; (-1) = energía negativa, por lo que Isaac Asimov es el autor original de esta versión de tan colosal descubrimiento matemático, que tras el signo de igualdad ya salta al terreno de la física. Es así que según Asimov ¡la nada cuenta! De paso, Asimov otorgó valores analógicos a los números, y probó así que la ciencia puede ser metafórica.

En el momento en que admitimos la proeza de nuestro querido Asimov, en detrimento del materialismo estricto, lo que hacemos es ilustrar una tesis que Robert Shapiro suscribe en su libro Orígenes, de una manera bastante clara y comprensible:

“La ciencia no es un conjunto dado de respuestas, sino un sistema para obtenerlas. El método que se emplea en la investigación es más importante que la naturaleza de las soluciones. Las preguntas no tienen por qué ser respondidas, y se pueden brindar respuestas y luego cambiarlas. No importa cuán a menudo y cuán profundamente se altere nuestra concepción del universo mientras estos cambios acontezcan de una manera consecuente con la ciencia”.**


De modo, que, para los fines de este ensayo, nuestra querida “q” es verdadera.
Una vez admitido lo anterior, no será difícil sostener que:

0 = (+1) + (-1)
0 = q
q = (+1) + (-1)
q = “algo puede salir de la nada”.
“Algo puede salir de la nada” = (+1) + (-1)
“Algo puede salir de la nada” = (energía positiva) + (energía negativa).


Ésta es la más sencilla demostración de que la suma total del universo es cero. Si cero es el origen, luego el universo tiene un origen. El origen es el “tiempo cero” del universo. Luego, nuestra fórmula también es el modelo más sencillo del Big Bang.

Pero para que la energía cero del universo se disperse en las fuerzas fundamentales del universo que conocemos hoy en día, debe haber un desequilibrio entre los dos unos que forman nuestra sencillísima ecuación. ¿Qué pasó?

¡¿QUÉ PASÓ?!

En cierta forma, lo que sucedió es un misterio. Soy incapaz de demostrar qué pasó. Con las leyes físicas vigentes, nadie puede remontarse más allá del tiempo de Plank en la investigación. Es como decir que, por sí mismo, es indemostrable sostener que “q” es igual a cero. Pero no debemos preocuparnos, pues si no podemos saberlo, es porque “q” nos dice que ella misma es indemostrable. Lo cual nos conduce al temible y jovial teorema de Gödel. Es así que:

q = Soy indemostrable.


Luego:

“Algo puede salir de la nada” = Soy indemostrable. Lo cual es una desfachatada y cínica autodeclaración de “q”, que incluso puede insertarse en el sistema materialista que defendí en “De la nada, nada”.

Resulta que matemáticamente hablando, decir que “q” es indemostrable conduce a admitir que “q” es falsa, si bien lo que “q” nos dice no sólo es eso, sino que por sí misma apunta a decir que ella misma es indemostrable.
Luego, entre el 10 y el 11 de octubre de 2009 sosteníamos algo como lo siguiente:

No hubo Big Bang, a menos que algo pueda salir de la nada. No hubo Big Bang. Por lo tanto, nada puede salir de la nada.

Recordemos que decir que “algo pueda salir de la nada” es equivalente a “q”. Y como “q” nos dice “soy indemostrable”, luego:

No hubo Big Bang, a menos que “q” nos diga ella misma que “q” es indemostrable. Hubo Big Bang. Por lo tanto, “q” nos dice soy indemostrable. ¡Y ella misma es indemostrable en el sistema materialista estricto, para más señas!

Decir que “q” significa “soy indemostrable” es una deliciosa paradoja que puede hacer (y de hecho hace) diabluras en el sistema materialista estricto. Dirán: “¡Pero es que no podemos demostrar el Big Bang como origen del universo! Y “q” nos dice que ella misma lo declara así.

“¡Pero es que es una paradoja!”, protestaría el materialista. De nuevo, eso mismo sostiene “q”. Porque si “q” es ella misma indemostrable, luego es falsa, porque indemostrable es equivalente a falso en términos matemáticos. Pero si le concedemos razón a “q” sobre su descarada falsedad, luego, “q” dice la verdad si y sólo si, “q” no dice la verdad en vista de que “q” es indemostrable si y sólo si “q” es falsa si y sólo si a “q” le concedemos razón.

Según el modelo corriente del Big Bang el universo comenzó con una paradoja. En Wikipedia leemos:

“Según la teoría del Big Bang, el Universo se originó en una singularidad espaciotemporal de densidad infinita matemáticamente paradójica”.


¡Cuidado, porque Wikipedia se edita constantemente y la frase anterior ya podría ser falsa, aun sin necesidad de ser editada por ningún wikipedista!

Para hacer esto más endiablado (¡faltaba más!) no hay que olvidar que en lógica matemática 0 = falso. Y ¡Ups! Nuestra “q” = 0. Falso es indemostrable. Es verdad que “q” es cero, luego es verdad que “q” declara de sí misma que es indemostrable. Pues en sentido estricto nuestra “q” declara algo más que su mera indemostrabilidad: dice: “soy indemostrable en el sistema materialista estricto”.

En conclusión, “q” es verdadera… ¡e indemostrable! Y ella solita nos lo dijo.

*Isaac Asimov, Cien preguntas básicas sobre ciencia, Alianza Editorial, Madrid, 1979, p. 29.
**Robert Shapiro, Orígenes, fragmento del apartado La ciencia, el reino de la duda, del Capítulo 1 “Duda y certidumbre”; Salvat Editores, Barcelona, 1987, p. p. 21-22.

Bibliografía:
Asimov, Isaac Cien preguntas básicas sobre ciencia, Alianza Editorial, Madrid, 1979, p. 29.
Hofstadter, Douglas, Yo soy un extraño bucle. ¿Por qué un fragmento de materia es capaz de pensar en sí mismo?, Barcelona, Tusquets, 2008, 524 págs.
Shapiro, Robert, Orígenes, fragmento del apartado La ciencia, el reino de la duda, del Capítulo 1 “Duda y certidumbre”; Salvat Editores, Barcelona, 1987, p. p. 21-22.

jueves, 12 de noviembre de 2009

Sor Juana y la Geometría

Enrique Arias Valencia

¿Cómo es el espacio que nos rodea? ¿Qué forma ostenta, si es que forma tiene? ¿Podemos definir el espacio? Las pirámides de Egipto han asombrado al mundo con su perfección simétrica desde hace varios siglos. He aquí la pirámide de Keops. Su altiva figura resguarda los más selectos misterios y su orgullosa punta señala con serenidad al infinito; pero, ¿acaso es infinito el espacio en que vivimos?

Cada una de las cinco aristas de la pirámide de Kefrén es un homenaje a los prodigiosos matemáticos que concibieron el edificio. ¿He dicho matemáticos por referirme a arquitectos? ¿No acaso debe saber uno lo que sabe el otro? ¿Dónde están los límites entre una y otra ciencia? ¿No podría guiarnos una ciencia hacia la otra?

A los pies de la pirámide de Micerinos podemos preguntarnos cuántos siglos han pasado desde que se colocaron las piedras imperecederas que la elevan. Frente a la inmortalidad de las pirámides, ¿qué es el hombre, sino una sombra pasajera? ¿No será el mundo una sombra de otro mundo? Después de todo, ¿quién puede hacer visible lo invisible? Es así que fue a la sombra de las pirámides de Egipto donde Tales de Mileto dedujo la teoría de los triángulos semejantes, y asimismo fue en Egipto donde Pitágoras se instruyó para después afirmar que la suma de los cuadrados de los catetos es igual al cuadrado que se traza en la hipotenusa. Crítico de las invenciones del dios Toth, Platón estudió las secciones cónicas y después dividió al mundo con una sola línea. Euclides de Alejandría respondió a la pregunta: Dado el plano, ¿cuál es la distancia más corta entre dos puntos? Una recta. Ahora bien, educado en la helenizada Alejandría, Arquímedes con sus espirales quizá también fuese deudor del antiguo Egipto. ¿Y si la forma del mundo no fuese sino una espiral?

Y los siglos pasan frente a las pirámides, y otros estudiosos llegan. ¿Es infinito el espacio que nos rodea? Éste es un problema geométrico que los pensadores del Renacimiento contestaron con los siguientes recursos: la matemática, la filosofía y la teología. Es así que el cardenal Nicolás de Cusa planteaba que si reconocemos que somos ignorantes, entonces hemos instruido a nuestra ignorancia. Si llevamos esto a considerar la ignorancia de una mente finita que trata de comprender el problema del infinito, llegaremos a la docta ignorancia. El cardenal usó un método geométrico para exponer sus ideas. En su libro La docta ignorancia, Nicolás de Cusa sostiene que:

“No siendo posible que el mundo se encierre entre un centro corporal y la circunferencia, no se entiende el mundo cuyo centro y circunferencia es Dios”.(1)


Y aquí es donde hace su aparición el Fénix de México, sor Juana Inés de la Cruz, pues nuestra religiosa estaba interesada en varios de los asuntos que hemos esbozado arriba. Recapitulemos: El espacio, las pirámides, las sombras, las espirales, el infinito, Dios. Todos estos temas los tratará sor Juana con pasión poética, pero además con científica soltura. Las pirámides son el punto de partida de uno de los poemas más famosos de sor Juana, Primero sueño, donde la sombra se mueve hasta los más recónditos puntos del espacio infinito buscando conocimiento. Por su parte, Octavio Paz, en su célebre estudio sobre nuestra monja sostiene que la estructura argumental de la Respuesta a sor Filotea de la Cruz es una espiral,(2) y también podemos advertir que Dios es una constante de las poesías religiosas de sor Juana.

Una de las lecturas favoritas de sor Juana, bien nos lo ha señalado Octavio Paz, eran las obras del conspicuo sacerdote jesuita Athanasius Kircher, uno de los primeros divulgadores de la ciencia que registra la historia. Ahora bien, sor Juana asimismo estuvo muy influida por las tesis geométricas del cardenal Nicolás de Cusa; sin embargo, en cierto momento de sus reflexiones, la religiosa parece confundir al cardenal de Cusa con el jesuita Kircher,(3) cuyo nombre ella castellaniza como R. P. Atanasio Quirquerio y así en la Respuesta a sor Filotea de la Cruz, la monja afirma que:

“Así lo demuestra el R. P. Atanasio Quirquerio en su curioso libro De Magnete. Todas las cosas salen de Dios, que es el centro a un tiempo y la circunferencia de donde salen y donde paran todas las líneas criadas”.(4)


El docto Nicolás postulaba que el mundo es una imagen de Dios. Ahora bien, si Dios es infinito y uno, el mundo, en tanto imagen de Dios, participa de lo infinito y lo uno. Esta tesis geométrica sirve para proponer la infinitud del Universo, pues la circunferencia se trazaría allende todos los lugares, es decir, en el infinito. En consecuencia, según Nicolás de Cusa la Tierra no es el centro del Universo, pues el infinito carece de centro, y la circunferencia del Universo no estaría en lugar alguno. El paso a la física y astronomía modernas se hace irresistible. ¿Qué tan lejos llevó sor Juana el argumento de la infinitud geométrica que ella cita en la Respuesta? En el Primero sueño leemos:

así la humana mente
su figura trasunta,
y a la Causa Primera siempre aspira,
–céntrico punto donde recta tira
la línea, si ya no circunferencia,
que contiene, infinita, toda esencia–.(5)


Por lo tanto, la mente aspira a la infinitud de un ser infinito porque ella misma es un reflejo que está contenido en dicha infinitud. La circunferencia infinita de Dios, en tanto que Causa Primera,(6) contiene a todos los seres.

El argumento ha pasado por varias y muy ilustres cabezas y manos, y es así que también el filósofo Giordano Bruno llegó a enunciarlo. Una de las versiones más famosas de este razonamiento dice que Dios es un círculo cuyo centro está en todas partes y su circunferencia en ninguna. La ortodoxia católica afirma que infinito, sólo Dios. Por contra, Giordano Bruno sostenía que el Universo asimismo es infinito, e incluso bien podríamos decir que son idénticos. La Inquisición lo condenó a morir en la hoguera por esas y muchas otras herejías. En contraste, no deja de ser en cierta forma irónico que sor Juana fuera llamada el Fénix de México, un ave que resurge de sus cenizas para mostrarnos sus reflexiones en torno a una nueva geometría, la de una circunferencia “que contiene, infinita, toda esencia”. Por consiguiente, para sor Juana la geometría es metafísica.


Notas

1) Nicolás de Cusa, La docta ignorancia, Buenos Aires, Orbis, 1984, 1ª Edición, p. 126.

2) Así lo afirma Paz: “La forma que adopta su argumentación es la de la espiral: cada avance es un regreso”. Octavio Paz, Sor Juana Inés de la Cruz o Las trampas de la fe, Barcelona, Seix Barral, 1982, 1a. Edición, pp. 550. No obstante, yo creo que con cada vuelta de la espiral los puntos se alejan cada vez más del centro, como en un proceso de crecimiento, pues así sucede con las espirales logarítmicas.

3) Es a Octavo Paz a quien debemos la corrección. Cf. Octavio Paz, Sor Juana Inés de la Cruz o Las trampas de la fe, Barcelona, Seix Barral, 1982, 1a. Edición, pp. 427, 492 y 544.

4) Sor Juana Inés de la Cruz, Obras completas, México, Editorial Porrúa, 2004, 14a. Edición, (Col. “Sepan cuantos...” 100), p. 833.

5) Sor Juana Inés de la Cruz, Obras completas, México, Editorial Porrúa, 2004, 14a. Edición, (Col. “Sepan cuantos...” 100), p. 191.

6) Cf. Aristóteles, Metafísica, libro decimosegundo, Λ, 1069a-1076a, VI. “Es preciso que exista una esencia eterna, causa primera de todas las cosas”. Cf. también Santo Tomás de Aquino, Suma Teológica, Ia (Prima), Cuestión 44: “Sobre las criaturas en cuanto procedentes de Dios y sobre la primera causa de todos los seres”.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

¿Qué es esto?



¡Es una cabaletta!

Enrique Arias Valencia

Según la estructura de la ópera italiana, Sempre libera es una cabaletta en tempo rápido. La cabaletta indica que se termina un número.

Hay cabalettas que son arias y otras que son dúos. Luego, al intervenir en este número Violeta y Alfredo, desde el punto de vista del libreto de esta ópera de Verdi, sí se trata de un dúo. ¡Pero aquí está lo divertido!

En el caso de La Traviata se trata de un dúo sui generis, pues el interlocutor de Violeta, Alfredo, no sale a escena, y sólo se escucha a la distancia, sin dialogar con Violeta. Violeta sí parece escuchar a Alfredo, pero él definitivamente a ella, no. Hay una importante ironía en esta situación. ¿Es un dúo o un aria? El arte es ambiguo, y nos obliga a pensarlo. La pregunta es acertada, porque responderla es un enredo, como la vida de Violeta.

Cabal implica una intensificación de la emoción y velocidad.

Si un dúo son dos personas que cantan, luego Sempre libera es un dúo.

Si un dúo son dos personas que dialogan, luego Sempre libera no es un dúo (o para Violeta, casi).

¡Pero siempre es una cabaletta en forma de dúo!

martes, 10 de noviembre de 2009

En referencia al Ejemplo XXXV de El Conde Lucanor

Enrique Arias Valencia

Para Atilio en el Reino Unido
y para Susie en España,
pues en ambos está visto
que saben reír con una guasa,
dando el continente, por el contenido.


Confróntese este eixemplo de El Conde Lucanor con la reflexión que Douglas Hofstadter hace sobre la película gala La mujer del panadero, en Yo soy un extraño bucle* a propósito de la analogía vertida en los ambigüos comentarios y actos que el bonachón Aimable tiene a bien realizar cuando su esposa regresa de una aventura infiel, situación que coincidió con las andanzas de una pobre gata. Por cierto, yo no vi esa película, pero pude advertir el paralelo entre los actos del mozo musulmán del ejemplo hispano y los del panadero francés. La que sí vi fue una cinta mexicana, La tigresa, con un argumento isomorfo con los anteriores. En esta última versión, la historia se desarrolla en una hacienda de la ciudad de Cuernavaca, y el sencillo marido es Pedro Armendáriz, quien al final se revelará como un sombrerudo empistolao. La actriz era María Félix, quien se daba al papel de mujer orgullosa, en vez de simplemente brava y fuerte, como en el Ejemplo XXXV o de infiel, como la esposa de Aimable. Asimismo, esta peli mexicana se basó en un cuento de B. Traven, de la Canasta de cuentos mexicanos. ¿Qué tan mexicanos son esos cuentos?



El isomorfismo: en todos los casos, un marido de apariencia pacífica recurría a animales para ejemplificar la posible suerte de su mujer. Hay un refrán que ilustra este isomorfismo: "Te lo digo puerta, para que lo entiendas tú ventana". Por cierto que creo que yo nunca he sido tan insensato como para decírselo a una puerta, con tal de que lo entienda la ventana, pues ni la primera oye ni la segunda entiende. Luego, tampoco le hago caso a la gente que da este tipo de consejos. ¿Me creerá el lector?

Como soy un hombre muy impresionable, estoy seguro de que si alguno de los varones se hubiese valido de un tomate, la mujer de aquella historia no se hubiese impresionado con los actos del marido, y tendríamos un final completamente distinto a todos estos ejemplos.

También me parece que en Canasta de cuentos mexicanos se prueba que un caballo tiene más hunekers* que todos los animales que lo precedieron en su sacrificio; e indudablemente, todos ellos alcanzan más hunekers que un tomate. En todas las historias, la mujer, al salvar la vida tras advertir la didáctica metáfora, demuestra tener unos 100 hunekers (el promedio de un ser humano). En vista de su proceder, ¿cuántos ostentará el marido? ¡Todo un bucle extraño, sin duda!

"Hemos observado una y otra vez cómo las analogías y los mapeados dan lugar a significados nuevos que se superponen a los originales. Hemos visto también que hasta los significados primarios dependen de mapeados tácitos, con lo que, en definitiva, todos los significados dependen de alguna clase de mapeado, lo que equivale a decir que todo significado depende de una analogía".***


En el caso que nos ocupa la analogía es "suerte del animal" como "posible destino de la mujer brava". De cómo me llegué a interesar en todo este enredo, creo que las cosas comenzaron cuando el perfumista Eduardo Salceda un día me invitó a ver a la Félix (como el gato o mejor aún, gata). Por eso, cuando algunos meses después estaba leyendo "La ambigüedad latente en los comentarios del panadero", de Hofstadter, sin haber visto la película a la que aludía, yo tenía la rara sensación de que ya había sido testigo de la historia que Hostadter pormenorizaba, y pude prever el final. ¡No era un Déjà vu, era un bucle extraño! Y a continuación le platiqué al periodista Ricardo Ortiz las cuitas de Aimable y fue entonces que Ricardo me hizo saber que había una historia análoga en el Ejemplo XXXV de El Conde Lucanor. Lo leí de inmediato, y por su interés en los bucles, lo incluí en este blog. De la obra de Hofstadter me enamoré a segunda vista (la primera fue con Gödel, Escher, Bach).

Mi Tocayo, el señor Rojas leyó el borrador de este comentario, y a Ricardo y a mí nos comentó que esta historia, con una variación muy enredada, también está en La fierecilla domada, de Shakespeare. El autor inglés no sólo incluyó la historia principal, sino que añadió el detalle de que algunos personajes humanos fingían ser otros personajes humanos. ¡Hay un sueño al principio, como en La vida es sueño! Rojas abundó sobre la versión cinematográfica, dirigida por Franco Zeffirelli y estelarizada por Richard Burton en el papel del marido domador y Elizabeth Taylor como la fiera Catalina. Finalmente, también me he llegado a enterar de que Alejando Casona actualizó el ejemplo de Lucanor en el Entremés del mancebo que casó con mujer brava; esta última una obra que de la que no he visto ni leído el más mínimo fragmento, y que en consecuencia, en términos de honradez y buena educación no debería yo de comentar siquiera, porque ¿cómo voy a hablar de lo que no he visto? ¿Acaso el lector me creería capaz de semejante cosa?

* Douglas Hofstadter, Yo soy un extraño bucle, ¿Por qué un fragmento de materia es capaz de pensar en sí mismo?, Barcelona, Tusquets, pp. 194-195.
** Humorística unidad de medida de la cantidad de "alma" de un ser viviente. Un mosquito tiene 0.00000001 hunekers, en tanto que una mujer brava ostenta orgullosa más o menos 100. El nombre hace referencia al crítico musical James Huneker (1857 - 1921), quien escribió el prólogo para la edición de Schirmer de los Estudios de Federico Chopin. En su prefacio al Étude 11 en La menor, Op. 25, Viento invernal, Huneker observó que "Quienes no posean un alma grande, no importa lo ágiles que sean sus dedos, deberán abstenerse de tocarlos". De esta grave advertencia Hofstadter derivó la aguda idea del huneker como estándar de almidad.
*** Íbid, p. 201.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Ejemplo XXXV de El Conde Lucanor

De lo que aconteció a un mancebo que se casó con una mujer muy brava y muy fuerte

De don Juan Manuel

Otra vez hablaba el Conde Lucanor con Patronio y le dijo:

—Patronio, mi criado me ha dicho que piensan casarle con una mujer muy rica que es más honrada que él. Sólo hay un problema y el problema es éste: le han dicho que ella es la cosa más brava y más fuerte del mundo. ¿Debo mandarle casarse con ella, sabiendo cómo es, o mandarle no hacerlo?

—Señor conde—dijo Patronio—, si él es como el hijo de un hombre bueno que era moro, mándele casarse con ella; pero si no es como él, dígale que no se case con ella.

El conde le pidió que se lo explicara.

Patronio le dijo que en un pueblito había un hombre que tenía el mejor hijo que se podía desear, pero por ser pobres, el hijo no podía emprender las grandes hazañas que tanto deseaba realizar. Y en el mismo pueblito había otro hombre que era más honrado y más rico que el padre del mancebo, y ese hombre sólo tenía una hija y ella era todo lo contrario del mancebo. Mientras él era de muy buenas maneras, las de ella eran malas y groseras. ¡Nadie quería casarse con aquel diablo!

Y un día el buen mancebo vino a su padre y le dijo que en vez de vivir en la pobreza, él preferiría casarse con alguna mujer rica. El padre estuvo de acuerdo. Y entonces el hijo le propuso casarse con la hija mala de aquel hombre rico. Cuando el padre oyó esto, se asombró mucho y le dijo que no debía pensar en eso: que no había nadie, por pobre que fuese, que quería casarse con ella. El hijo le pidió que, por favor, arreglase aquel casamiento. Y tanto insistió que por fin su padre consintió, aunque le parecía extraño.

Y él fue a ver al buen hombre que era muy amigo suyo, y le dijo todo lo que había pasado entre él y su hijo y le rogó que pues su hijo se atrevía a casarse con su hija, que se la diese para él. Y cuando el hombre bueno oyó esto, le dijo:

—Por Dios, amigo, si yo hago tal cosa seré amigo muy falso, porque Ud. tiene muy buen hijo y no debo permitir ni su mal ni su muerte. Y estoy seguro de que si se casa con mi hija, o morirá o le parecía mejor la muerte que la vida. Y no crea que se lo digo por no satisfacer su deseo: porque si Ud. lo quiere, se la daré a su hijo o a quienquiera que me la saque de casa.

Y su amigo se lo agradeció mucho y como su hijo quería aquel casamiento, le pidió que lo arreglara.

Y el casamiento se efectuó y llevaron a la novia a casa de su marido. Los moros tienen costumbre de preparar la cena a los novios y ponerles la mesa y dejarlos solos en su casa hasta el día siguiente. Así lo hicieron, pero los padres y los parientes del novio y de la novia temían que al día siguiente hallarían al novio muerto o muy maltrecho.

Y luego que los jóvenes se quedaron solos en casa, se sentaron a la mesa, pero antes que ella dijera algo, el novio miró alrededor de la mesa y vio un perro y le dijo con enojo:

—¡Perro, danos agua para las manos!

Pero el perro no lo hizo. Y él comenzó a enojarse y le dijo mas bravamente que les diese agua para las manos. Pero el perro no lo hizo. Y cuando vio que no lo iba a hacer, se levantó muy enojado de la mesa y sacó su espada y se dirigió al perro. Cuando el perro lo vio venir, él huyó y los dos saltaban por la mesa y por el fuego hasta que el mancebo lo alcanzó y le cortó la cabeza y las piernas y le hizo en pedazos y ensangrentó toda la casa y toda la mesa y la ropa.

Y así, muy enojado y todo ensangrentado, se sentó otra vez a la mesa y miró alrededor y vio un gato y le dijo que le diese agua para las manos. Y cuando no lo hizo, le dijo:

—¡Cómo, don falso traidor! ¿No viste lo que hice al perro porque no quiso hacer lo que le mandé yo? Prometo a Dios que si no haces lo que te mando, te haré lo mismo que al perro.

El gato no lo hizo porque no es costumbre ni de los perros ni de los gatos dar agua para las manos. Y ya que no lo hizo, el mancebo se levantó y le tomó por las piernas y lo estrelló contra la pared, rompiéndolo en más de cien pedazos y enojándose más con él que con el perro.

Y así, muy bravo y sañudo y haciendo gestos muy feroces, volvió a sentarse y miró por todas partes. La mujer, que le vio hacer todo esto, creyó que estaba loco y no dijo nada. Y cuando había mirado el novio por todas partes, vio a su caballo, que estaba en casa y era el único que tenía, y le dijo muy bravamente que les diese agua para las manos, pero el caballo no lo hizo. Cuando vio que no lo hizo, le dijo:

—¡Cómo, don caballo! ¿Piensas que porque no tengo otro caballo que por eso no haré nada si no haces lo que yo te mando? Ten cuidado, porque si no haces lo que mando, yo juro a Dios que haré lo mismo a ti como a los otros, porque lo mismo haré a quienquiera que no haga lo que yo le mande.

El caballo no se movió. Y cuando vio que no hacía lo que le mandó, fue a él le cortó la cabeza con la mayor saña que podía mostrar y lo despedazó.

Y cuando la mujer vio que mataba el único caballo que tenía y que decía que lo haría a quienquiera que no lo obedeciese, se dio cuenta que el joven no jugaba y tuvo tanto miedo que no sabía si estaba muerta o viva.

Y él, bravo, sañudo y ensangrentado, volvió a la mesa, jurando que si hubiera en casa mil caballos y hombres y mujeres que no le obedeciesen, que mataría a todos. Y se sentó y miró por todas partes, teniendo la espada ensangrentada en el regazo. Y después que miró en una parte y otra y no vio cosa viva, volvió los ojos a su mujer muy bravamente y le dijo con gran saña, con la espada en la mano:

—¡Levántate y dame agua para las manos!

La mujer, que estaba segura de que él la despedazaría, se levantó muy aprisa y le dio agua para las manos. Y él dijo:

—¡Ah, cuánto agradezco a Dios que hiciste lo que te mandé, que si no, por el enojo que me dieron esos locos, te habría hecho igual que a ellos!

Y después le mandó que le diese de comer y ella lo hizo.

Y siempre que decía algo, se lo decía con tal tono que ella creía que le iba a cortar la cabeza.

Y así pasó aquella noche: ella nunca habló y hacía lo que él le mandaba. Y cuando habían dormido un rato, él dijo:

—Con la saña que he tenido esta noche, no he podido dormir bien. No dejes que nadie me despierte mañana y prepárame una buena comida.

Y por la mañana los padres y los parientes llegaron a la puerta y como nadie hablaba, pensaron que el novio estaba muerto o herido. Y lo creyeron aún más cuando vieron en la puerta a la novia y no al novio.

Y cuando ella los vio en la puerta, se acercó muy despacio y con mucho miedo les dijo:

—¡Locos, traidores! ¿Que hacen? ¿Cómo se atreven a hablar aquí? ¡Cállense, que si no, todos moriremos!

Al oír esto, ellos se sorprendieron y apreciaron mucho al mancebo que tan bien sabía mandar en su casa.

Y de ahí en adelante su mujer era muy obediente y vivieron muy felices.

Pocos días después su suegro quiso hacer lo que había hecho el mancebo, y mató un gallo de la misma manera, pero su mujer le dijo:

—¡A la fe, don Fulano, lo hiciste demasiado tarde! Ya no te valdría nada aunque mates cien caballos, porque ya nos conocemos.

—Y por eso —Le dijo Patronio al conde—, si su criado quiere casarse con tal mujer, sólo lo debe hacer si es como aquel mancebo que sabía domar en su casa.

El conde aceptó los consejos de Patronio y todo resultó bien.

Y a don Juan le gustó este ejemplo y lo incluyó en este libro. También compuso estos versos:

Si al comienzo no muestras quién eres,
nunca podrás después, cuando quisieres.

domingo, 8 de noviembre de 2009

Glosa sobre unos versos de Luis Alposta

Enrique Arias valencia

Oceanida: Gracias por compartir tus excelentes versos. Espero me permitas hacer una variación sobre tu trabajo poético. Una glosa, pues, como se acostumbraba en el barroco

En mi alma un ápice, un pico
mi pequeñez desmesurada aviso.
Estoy a la orilla del océano cósmico.
Entender me es muy sencillo.
el nacimiento del desplazamiento,
de la idea su principio.

¿Puedo así tornarme a la indiferencia?
De mí mismo a imagen y semejanza
He forjado mi propia conciencia.
Soy la voz que predica en el desierto.
Y en tanto el eco de mi voz
se acompase al Universo,
perseveraré en mi ser.


***

El poema original

sábado, 7 de noviembre de 2009

Erik Satie: Diva de l'Empire



Katarina Pilotti, Diva de l'Empire

Sous le grand chapeau Greenaway,
Mettant l'éclat d'un sourire,
D'un rire charmant et frais
De baby étonné qui soupire,
Little girl aux yeux veloutés,
C'est la Diva de l'Empire.
C'est la rein' dont s'éprennent
Les gentlemen
Et tous les dandys
De Piccadilly.

Dans un seul "yes" elle met tant de douceur
Que tous les snobs en gilet à coeur,
L'accueillant de hourras frénétiques,
Sur la scène lancent des gerbes de fleurs,
Sans remarquer le rire narquois
De son joli minois.

Elle danse presque automatiquement
Et soulève, oh très pudiquement,
Ses jolis dessous de fanfreluches,
De ses jambes montrant le frétillement.
C'est à la fois très très innocent
Et très très excitant.

viernes, 6 de noviembre de 2009

Una falacia es una falacia es una falacia

Ha sido mi esmerado uso de lo poco que sé de lógica lo que me ha permitido llegar hasta aquí.

Ahora voy a hacer una aclaración que seguramente enriquecerá estas discusiones.

Un argumento falaz no es una mentira. De hecho, alguien podría llegar a decir la verdad usando un argumento falaz. Lo que pasa es que un argumento es falaz porque está incorrectamente construido, pero en conjunto no es falso ni verdadero. La conclusión a la que llega sí es verdadera o falsa, pero por el momento no importa eso, pues lo que yo alego es que una falacia no se entiende, y entonces la idea de quien la expone se vuelve confusa.

Una falacia cuya conclusión es verdadera:

Todos los parisienses son franceses.
Voltaire era francés.
Por lo tanto, Voltaire era parisiense.

Que si Voltaire hubiese sido un francés que no nació en París el argumentista se hubiese visto en aprietos.

¡Saludos!

jueves, 5 de noviembre de 2009

Nostalgia falsa por lo no vivido (en español)



Gigliola Cinquetti, Romántico Blues (en español)

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Nostalgia falsa por lo no vivido



Gigliola Cinquetti, Romantico blues

martes, 3 de noviembre de 2009

Werther y el conocimiento para todos

Susie: Ya entiendo lo de las visceras guardadas y creo que no va conmigo. Yo digo como Werther un personaje que ya dije que adoro:

"Lo que yo sé todos pueden saberlo; sólo mi corazón es mío".

Esta es mi máxima de presentación.

Aurea: Mira, Susie (que es buena razonando con objetividad y dejando visceras guardadas), ha dicho algo interesante: "Un argumento falaz lo es para todo el mundo".

Susie: Eso lo aprendí de Enrique; por ahí arriba en otro post lo pone, más o menos.

lunes, 2 de noviembre de 2009

Página en reparación

Página en reparación

Que la muerte sea lo que creo que es

Que la muerte sea lo que creo que es.
Un fin absoluto de mi vida.
Un fin final.
Si es así, en este mundo
habrá algo que no me decepcionará.
¡Cuando me muera, que me muera!
Punto final.

Joel Berglund - Le veau d'or from Faust



Joel Berglund - Le veau d'or from Faust

Hay ausencias que triunfan y otras que duelen

Enrique Arias Valencia

Cuando uno de nuestros amigos parte lejos, pues la vida lo llama a un nuevo compromiso, deja en nuestra vida un hueco que bien pronto se manifiesta como doloroso, y que puede llegar a provocar una gran tristeza. La tristeza es un sentimiento que se manifiesta en los más diversos matices: nostalgia, rabia y amargura, por mencionar algunos de los más importantes.

La tristeza aparece porque nos hemos acostumbrado a la compañía del amigo, a sus chistes, a su seriedad, a sus errores, a sus aciertos; pero no podemos acostumbrarnos a su ausencia.

En cierta forma, todas las personas que vemos habitualmente llegan a despertar una fuerte relación con nuestros sentimientos. Desde el anónimo barrendero hasta nuestro encumbrado jefe. En este sentido, todas las personas con quienes nos encontramos a lo largo del día son nuestras amigas. Sin embargo, aquellos con quienes tratamos más llegan a convertirse en amigos entrañables, y no dudamos en reconocerlos como nuestros hermanos.

Por eso, cuando algún querido compañero de trabajo se va, o cierra la tiendita de la esquina, o terminamos un año de escuela, o nos damos cuenta de que hemos dejado atrás la adolescencia, muchos nos abandonamos a la nostalgia, que es una forma de guardar duelo porque una etapa de nuestras vidas ha terminado. Es necesario saber lo que nos sucede, pues es normal que incluso sintamos rabia cuando la ausencia es importante.

Si creemos que no podemos cambiar nuestra suerte, la amargura hace presencia. Si esta molesta huésped de nuestro corazón se instala en casa mucho tiempo, yo recomendaría que hiciéramos algo al respecto. Busquemos a alguien que nos ayude a descubrir qué nos queda de alegría, qué es lo que hacemos bien, y con todas nuestras fuerzas, dedicarnos a hacer algo nuevo cada día, un trabajo que nos distraiga y entretenga, para que el Sol vuelva a brillar en el alma, a pesar de las amargas experiencias. ¿Qué nos puede alegrar cuando nos quedamos solos? Quizá debamos aprender a convivir con el silencio, y tal vez podamos escuchar su enseñanza de contento.

La muerte no necesariamente tiene que ser física, es muchas veces, metafórica. Muere nuestra niñez, termina nuestra escuela, se cierra un círculo, y sin embargo, algo queda incompleto en nuestra vida. ¿Qué es lo que se ha ido? Nuestros compañeritos de escuela, la maestra y los deberes por la tarde.

Luego, un día, ya estamos trabajando. Quizá checamos tarjeta, o nos pasan revista a la antigüita; tenemos un cerro de papeles por revisar o nos dan una motocicleta para recorrer la ciudad, ya sea repartiendo pizzas o cubriendo una noticia.

Un día, nos cambiamos de empleo. y cada partida nos deja la sensación de que algo termina en forma triste, y llegan la nostalgia, la rabia y la amargura.

Entre teléfonos, correos electrónicos, documentos impresos, ventas, cobros y facturas, hay algo que siempre nos acompaña: nuestras relaciones con los demás. Por eso, una despedida es como una muerte chiquita: duele, pero hay que seguir adelante.

Este año sin morir, pero en forma dolorosa, partieron tres personas de mi vida: se fue del edificio mi vecino don Víctor, un hombre amable y simpático, quien varias veces me invitó a desayunar y hasta asistió con su hija a mi examen profesional. Por otro lado, mis lecciones de magia y excursiones fantásticas por este nuestro México se vieron interrumpidas cuando al comenzar el año perdí la invaluable compañía de mi amada directora espiritual. Y finalmente, Benigno, el chico que hacía la limpieza en la empresa donde trabajo, se ha ido también. Cada uno, con su irreparable ausencia, es una muestra de que Dios es mi amante muerto, y su partida es una preparación para mi propia salida de este incomprensible universo.

Video sobre el dragoncito de papel



Video que muestra cómo hacer el Dragoncito de papel.

¡Feliz día de muertos!

domingo, 1 de noviembre de 2009

Carl Sagan y la cuarta dimensión

Paper dragon illusion



Paper dragon illusion

El dragoncito de papel

Éste es un dragoncito de papel que al confeccionarlo, se convierte en una curiosa y muy amable invitación para visitar la cuarta dimensión. Clic en la imagen para agrandarla e imprimirla.



Video con el dragoncito en acción: http://www.youtube.com/watch?v=zIZcl8q0u4Q