jueves, 9 de julio de 2009

El irracional alegato del propósito del universo

Enrique Arias Valencia

Mientras más comprensible es el universo, menos sentido parece tener.
Steven Weinberg

Pareciera que por un instante, mi guerra contra el racionalismo tiene un respiro cuando éste se ocupa del Cosmos. Estas frases las suscribo con gusto: “El absurdo argumento de la finalidad cósmica”. Las paladeo despacio, con un cierto aire de sarcasmo. ¿No lo sabíais? ¡Ah, el asunto de las teleologías! No puedo sino aplaudiros cuando echáis por tierra el viejo ídolo de la causa final. Pues el argumento de la causa final es un esclarecimiento que no esclarece nada. El gran científico Carl Sagan lo sostuvo cuando nos habló de Anaxágoras:

"Fue la primera persona que afirmó claramente que la Luna brilla con luz reflejada, y en consecuencia ideó una teoría de las fases de la Luna. Esta doctrina era tan peligrosa que el manuscrito que la contenía tuvo que circular en secreto. No iba de acuerdo con los prejuicios de la época explicar las fases o eclipses de la Luna por la geometría relativa de la Tierra, la Luna y el brillo propio del Sol. Aristóteles, dos generaciones más tarde, se contentó afanando que estas cosas se debían a que la naturaleza de la Luna consistía en tener fases y eclipses: un simple juego de palabras, una explicación que no explica nada".



Dios no juega a los dados con el Universo, antes bien, el universo, si se me permite el desliz, juega un juego sin sentido ni finalidad. No hay causa final, no hay teleos alguno que nos honre con su presencia. El Cosmos entero es un brindis por nada, un vector que no apunta a ninguna parte. Decir que comenzó con un bigbán es un copioso decir. El bigbán es a lo mucho, un disparo de este universo, pero quizá no sea su origen. Pudo suceder antes, colapsarse y luego vuelta a empezar. Nuestro bigbán es sólo uno de una serie de pirotecnias sin descanso, un eterno retorno de la diferencia. Así, sin principio ni final en el tiempo, y aun con toda su infinitud cósmica, sin espacio para un Creador, es sólo un anillo de la así llamada eternidad. ¡La vida no tiene sentido! ¡Gritadlo a los cuatro vientos, a ver quién puede soportarlo!

9 comentarios:

Atilio dijo...

Habría que completar la frase de Weinberg con algo así:
"Mientras más comprensible es el universo, menos sentido parece tener".
Porque cuando más se comprende más difícil es encontrar el propósito que injustificadamente buscamos.

Richard Dawkins on purpose, design, and teleology:
http://www.youtube.com/watch?v=QXO_T5osi4A

Atilio dijo...

Y para los que tengan el tiempo y el interés, aquí están las clases completas de Dawkins sobre el tema de propósito en la naturaleza:

http://www.youtube.com/results?search_type=search_playlists&search_query=Dawkins+purpose&uni=1

Äriastóteles Lumínico dijo...

Genial agregado de la frase de Weinberg, Atilio. Eso es parte de mi fascinación por la ciencia y el Internet. Cómo alguien puede complementarla y compartirla en un instante gracias a su estructura, que permite ser comprendida, expuesta y perfeccionada gracias al ingenio de quienes se han tomado el tiempo de asimilar sus reglas.

Atilio dijo...

Internet ha acelerado exponencialmente la disponibilidad de información. Y es solo el comienzo.
Si bien nadie puede estar al día de todo, es muy importante seguir lo que sucede de la mejor manera posible, pues los cambios paradigmáticos se acelerarán y tal vez terminemos con dos o más sociedades: los que poseen información y los que no.
Los sectores oscurantistas, supersticiosos y demagógicos aturden a la gente y les impiden el acceso a la información. Solo basta mirar la televisión para darse cuenta.
Ayer vi un reportaje de Dawkins con Craig Venter (http://en.wikipedia.org/wiki/Craig_Venter) (el reportaje: http://en.wikipedia.org/wiki/Craig_Venter).
En el programa Venter anuncia que en 5 anios el costo de secuenciar el genoma de cualquier ser humano descenderá a $1.000 (mil dólares), haciéndolo accesible a todos los ciudadanos de países desarrollados lo que provocará una disminución de costo mucho mayor. En definitiva, todos el mundo podrá obtener un análisis de su ADN y los médicos podrán tratar los pacientes con medicinas específicamente diseniadas para el paciente en cuestión. Todos podremos modificar nuestra alimentación y demás costumbres para disminuir la incidencia de enfermedades a las que somos proclives. Será una revolución en medicina que provocará cambios radicales en todas las sociedades del mundo.
5 anios.
Tal noticia no es comunicada ni explicada. En lugar de ello, el aturdimiento de costumbre, las esperanzas inútiles y el melodramatismo innecesario.
La realidad es mucho mas asombrosa que cualquier ilusión.

Äriastóteles Lumínico dijo...

Atilio: El mensaje anterior, honra tu bandera.
Un abrazo

Atilio dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Atilio dijo...

Me permití reescribir una frase del elegante párrafo final:

Dios no juega a los dados con el Universo, antes bien, el universo, si se me permite el desliz, juega un juego sin sentido ni finalidad. No hay causa final, no hay teleos alguno que nos honre con su presencia. El Cosmos entero es un brindis por nada, un vector que no apunta a ninguna parte. Decir que comenzó con un bigbán es un copioso decir. El bigbán es a lo mucho, un disparo de este universo, pero quizá no sea su origen. Pudo suceder antes, colapsarse y luego vuelta a empezar. Nuestro bigbán es sólo uno de una serie de pirotecnias sin descanso, un eterno retorno de la diferencia. Así, sin principio ni final en el tiempo, y aun con toda su infinitud cósmica, sin espacio para un Creador, es sólo un anillo de la así llamada eternidad. ¡La vida tiene entonces el sentido le queramos dar! ¡Gritadlo a los cuatro vientos, a ver quién puede soportarlo!

Así, se puede elegir entre narrativas imaginarias, caprichosas y que reflejan los comienzos bárbaros de nuestra cultura escrita. Aún así, tal vez necesaria, tal vez un error más.
O se puede uno deslumbrar y encontrar inspiración en las detallas explicaciones de la ciencia. El altruismo es la prueba de lo posible. La colaboración su medio. La sed de descubrimientos, su energía.
Ser un hombre de hoy consiste en elegir la paz, la justicia, la solidaridad y participar en la expansión del conocimiento.
Hay tanto para hacer!

norali dijo...

Como decía Bretón:
"Lo inefable , solo puede dejarnos sin palabra después de habérnosla dado", parece que la palabra en este mundo, puede controlarlo todo menos la palabra.
un abrazo

Äriastóteles Lumínico dijo...

¡WoW, Norali!
Beso una rosa y te envío uno de sus pétalos.